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	<title>arthur-c-clarke &amp;laquo; WordPress.com Tag Feed</title>
	<link>http://wordpress.com/tag/arthur-c-clarke/</link>
	<description>Feed of posts on WordPress.com tagged "arthur-c-clarke"</description>
	<pubDate>Thu, 21 Aug 2008 09:47:35 +0000</pubDate>

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	<language>en</language>

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<title><![CDATA[Pulp Comic Story NOT Being Sued by Fox]]></title>
<link>http://crotchetyoldfan.wordpress.com/?p=370</link>
<pubDate>Wed, 20 Aug 2008 17:20:26 +0000</pubDate>
<dc:creator>crotchetyoldfan</dc:creator>
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<description><![CDATA[Hell, it would be great if some large media conglomerate decided to sue me in Federal Court - that]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p>Hell, it would be great if some large media conglomerate decided to sue me in Federal Court - that's BIG pr, man.</p>
<p>Lacking that avenue of promotional greatness, I'm forced to simply tell you that Chapter 8 of Pulp Comic Story (which has now been retitled Pulp Comic Fairy Tale - something I said I might do a while ago) is now available <a href="http://www.rimworlds.com/pulpcomictoc.htm">here</a>.</p>
<p>***</p>
<p>A few other things while I'm thinking about it:</p>
<p>Fred Kiesche had to take a sledgehammer to my head to make me realize that his blog - which used to be called The Eternal Golden Braid is now called -</p>
<h1><span style="color:#ff0000;">THE LENSMAN'S CHILDREN</span></h1>
<p>***</p>
<p>I've been thinking about this for a bit: what would entice someone to read the classics if they weren't already inclined to do so.</p>
<p>I've spent a fair number of words exlaining the 'whys' here already (do your homework you lazy, good-for-nothing) so let's just assume (momentarily or otherwise) that they're valid reasons.</p>
<p>Of course I don't mean at the expense of contemporary SF.  I mean in addition to.  As a means of obtaining some grounding, some history, some appreciation, some respect for the people who all the awards are named after (yes dear, there are real people behind those award names and good reasons for naming those awards after them - The Hugo for Hugo Gernsback, father of popularizing the genre - the John W. Campbell Award for Best New Writer, because JWC had a nack for finding and developing new talent within the pages of Astounding SF (and the other award of the same name for best novel, given out by SFRA) - Andre Norton for YA lit, given by SFWA because she wrote so many tales that introduced young-uns to SF - Arthur C. Clarke for Best UK SF, because he helped found the UK SF dynasty and because he was, you know, British - Cordwainer Smith, for rediscovering overlooked authors of merit - Damon Knight, SFWA Grandmaster award because Damon founded the org - James Tiptree - for works that explore gender, because SHE did just that - Philp K. Dick, for having so much of his original work published in paperback - Robert A. Heinlein, for so much excellence - Theodore Sturgeon, for excellent short stories - if it weren't for those folks we'd be giving out awards named for something stupid like The Spaceship Award or The Raygun Award.</p>
<p>Many of those people worked very hard at what they did and (should) leave a lasting, honored memory. And they deserve to be read, along with all of their brethren and sisteren.</p>
<p>So what I thought was - how about if we poll the contemporary favorites and compile a referral list like they do at BMG for music (if you liked so-and-so, you ought to like whosiswhatsis too).</p>
<p>I mean, we already know that <strong>If you like John Scalzi, you'll probably like Robert A. Heinlein too</strong> and I<strong>f you like David Weber, you'll probably like A. Bertram Chandler,</strong> but who else?</p>
<p>So let's ask some contemporary authors the following questions:</p>
<p>1. Did you read SF before you were a writer?</p>
<p>2. Who were your favorites?</p>
<p>3. Who do you think influenced you the most?</p>
<p>4. Which of the classic authors do you think your work most resembles?</p>
<p>Maybe if we tell the kids this, they'll give those classics a try.</p>
<p>Maybe John at SFSignal will ask this one...</p>
]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[2001 Odisea del espacio / una mirada semiótica – tercera parte]]></title>
<link>http://zewx.wordpress.com/?p=186</link>
<pubDate>Sun, 10 Aug 2008 16:13:14 +0000</pubDate>
<dc:creator>zewx</dc:creator>
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<description><![CDATA[Un género cinematográfico: la ciencia-ficción 
¿Qué es un género? Una vez que hemos ubicado a ]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p><img class="alignleft" src="http://clon.uam.mx/local/cache-vignettes/L320xH129/2001-b-162a2.jpg" alt="" width="320" height="129" /><strong>Un género cinematográfico: la ciencia-ficción </strong></p>
<p>¿Qué es un género? Una vez que hemos ubicado a 2001 dentro del panorama biográfico de la filmografía de Stanley Kubrick, se requiere enmarcar este producto dentro de la concepción de género, entre otras cosas debido a que su propio autor declaró producir el primer filme adulto dentro del género de la ciencia ficción.</p>
<p>Estamos ubicados ante una especie discursiva específica, la ciencia ficción o ciencia científica, que en sus orígenes es un género literario. Veamos la definición que de tal concepto proporciona Helena Beristaín. Puede considerarse que un género es la "clase o tipo de discurso literario-determinado por la organización propia de sus elementos en estructuras" a que puede pertenecer una. Si distinguimos pues a un género específico de discurso con determinadas constantes estructurales, habrá que definir cuál es la especificidad discursiva de la ciencia ficción. Es importante señalar que ya la distinción genérica en literatura, implica una distinción; Todorov señala que "sólo la literatura de masa (novelas policiacas, folletines, ciencia ficción, etc.) debería exigir la noción de género que sería inaplicable a los textos específicamente literarios". Así pues, antes de hablar de cine, estamos ubicándonos dentro de los lineamientos de un producto cuyos rasgos específicos son identificados con facilidad por una gran cantidad de gente. Ya el cine, como un medio masivo, se encargará de confirmar que la división genérica facilita el acercamiento hacia el objeto discursivo. Origen literario de la ciencia-ficción</p>
<p>En el terreno literario, el mismo Todorov explica que "la maravilloso instrumental nos llevó muy cerca de lo que se llamaba en Francia, en el siglo XIX, lo maravilloso científico, y que hoy se denomina ciencia ficción. Aquí, lo sobrenatural está explicado de manera racional, pero a partir de las leyes que la ciencia contemporánea no reconoce".</p>
<p>En esta misma exploración que Todorov efectúa sobre los límites de la literatura fantástica, se perfila lo que constituye uno de los elementos definitorios de la ciencia ficción: el viaje. El hablar citando a Pierre Mabille de que "la finalidad real del viaje maravilloso es, y ya estamos en condiciones de comprenderlo, la exploración más total de la realidad universal". Dentro de la ciencia ficción encontraremos pues, la presentación de un viaje que bien puede ser a través del tiempo (volver la futuro, escape al futuro, la máquina del tiempo); al interior del cuerpo humano (viaje fantástico); a las profundidades de la Tierra (viaje al centro de la Tierra) o al espacio exterior, que es exactamente el caso que nos ocupa, y en el que como en el mito homérico, la odisea es un viaje simbólico en el que el protagonista se conoce con cada episodio -más a sí mismo-, y termina retornando, renovando, al punto de origen.</p>
<p><a href="http://clon.uam.mx/IMG/mp3/2001.mp3">Herbert Von Karajan - \"Main title also sprach Zarathustra\"</a> (download)</p>
<p><img class="alignleft" src="http://clon.uam.mx/local/cache-vignettes/L250xH400/2001-1-2b1ac.jpg" alt="" width="250" height="400" />En 2001 los astronautas (representantes del género humano) parten en busca de una explicación, y uno de ellos (Dave) termina retornando simbólicamente a la Tierra, hombre renovado y renovador de la especie. Aquí Kubrick se propone explicar a través del viaje, el origen y futuro de la especie. El viaje es entonces, una forma de autoconocimiento y el vehículo para explicarse la realidad universal.</p>
<p><strong>Ciencia-ficción y utopía</strong><br />
Pero volvamos a la definición de géneros. En su origen, la ciencia ficción como género literario, puede asumirse como la puesta en ficción de lo que en términos filosóficos sería una utopía, es decir, aquel proyecto altamente ideologizado, de lo que en un determinado momento histórico se concibe de lo que, en término ideales, sería la expresión más perfecta de las sociedades humanas. Tomás Moro tituló "Utopía" a su descripción de una república imaginaria; Julio Verne, Camilo Flamarion y H.G. Wells, entre otros, desarrollaron libremente los postulados científicos vigentes en su momento, y a partir de ellos, efectuaron una proyección hacia el futuro o hacia el pasado de lo que en su tiempo se consideraba lo más deseable o incluso indeseable -en el caso de las antiutopías- en sus contextos sociales. A través de un relato entretejido libremente se planteaban los miedos y los deseos de una sociedad.</p>
<p><strong>Ciencia-ficción, ideología y contexto político-cultural </strong><br />
En términos cinematográficos, los géneros atienden a ciertas necesidades de catarsis, de extroversión, de diversión y de afirmación de valores ampliamente aceptados. Los géneros en Hollywood (contexto generador de 2001) constituyen una de las formas culturales más extendidas del mundo, sus películas rara vez son inquietantes, innovadoras o abiertamente atípicas. Kubrick se propuso con 2001 ser inquietante, innovador y atípico. Sin embargo, al inscribir su obra dentro de un género como la ciencia ficción, no pudo evadir ciertas contradicciones, recordemos que un género es un modelo cultural relativamente fijo. "Define un mundo social y moral, así como un entorno físico e histórico. Por su propia naturaleza, por su misma familiaridad, estimula la seguridad en uno mismo". 2001 no puede escapar a ser un reflejo de la cultura en la que fue producida: en los sesentas la carrera espacial comenzaba a cobrar gran auge, y a través de ella se definía el poderío de las dos superpotencias mundiales.</p>
<p>En 2001 soviéticos y estadounidenses comparten una misma estación orbital, no obstante, serán estos últimos los privilegiados al entrar en contacto con el misterio-divinidad; y también serán las costumbres de ellos las que sean presentadas en la pantalla como nuestro futuro más deseable (los investigadores en la base espacial Clavius comen emparedados, se fotografían ante el monolito como si estuvieran en Acapulco; los astronautas hacen jogging en su nave, se dan baños de rayos infrarrojos, escuchan emocionados el "happy birthday" que sus padres les transmiten desde la lejana tierra). Pero como el mismo Andrew Tudor reconoce: "Los buenos cineastas pueden utilizar un género de manera insólita; la existencia de las reglas establecidas intensifican el carácter sorprendente del filme que las infringe". Kubrick busca esto y produce una película que se convierte en hito del género y que reafirma los goces secretos de una gran cantidad de seguidores del género de la ciencia ficción. Sus planteamientos de fondo, con todo lo optimistas que son, no implican el cuestionamiento que filmes como "Solaris" proponen al receptor; las dificultades de su filme son más bien formales: el espectador promedio, al contemplar por primera vez la película, se siente desconcertado, no alcanza a explicarse el desarrollo de las secuencias y el sentido que conllevan. Basta recordar que en su estreno en México, los alarmados exhibidores optaron por entregar a la audiencia una hoja donde se explicaban los principales elementos simbólicos que aparecían en pantalla.</p>
<p><img class="alignleft" src="http://clon.uam.mx/local/cache-vignettes/L560xH227/ae3510-278d8.jpg" alt="" width="560" height="226" /><strong>El género y sus contradicciones</strong><br />
Desde sus orígenes, el cine se debate entre ser un vehículo de conocimiento y constituirse en una forma de espectáculo y entretenimiento. En los géneros se expresa nítidamente esta tensión creativa. El "western" por ejemplo, más allá de ser un medio para canalizar violencia y movimiento, puede analizarse como un discurso sobre el hombre y su entorno. Kubrick buscó filmar el más grande espectáculo visual dentro de la ciencia ficción y simultáneamente proponer una hipótesis sobre el desarrollo y la finalidad de la vida humana.</p>
<p><strong>Méliés, el primer demiurgo</strong><br />
El más noble antecesor del género es George Mélies, quien inaugura el género dos años antes de morir el siglo XIX; su película número 149 (La vuelta alrededor de la Luna, 1898) presenta mediante la más desatada fantasía, el paseo de un hombre por nuestro satélite. Este mismo tema lo desarrollará en sucesivos filmes como "Los problemas de un astronauta " o "Viaje a la Luna". Estas producciones, basadas en Julio Verne, tenían como caldo de cultivo los productos de la llamada Revolución Industrial. Entre 1867 y 1881 habían aparecido el teléfono, el micrófono, la luz eléctrica, el gramófono, el motor de combustión interna, el tranvía eléctrico. Se habían perforado grandes túneles, abierto canales y tendido redes ferroviarias. Todo el mundo hablaba del progreso y positivismo.</p>
<p><strong>2001: coincidencias y rupturas con un género</strong><br />
Precisemos aún más con ayuda de Luis Gasca, los elementos más usuales dentro del género, como ya se había mencionado entre ellos se encuentran los viajes, pero además juegan un papel importante los vehículos en que se realizan (aspecto que Kubrick ha cuidado hasta el exceso, en 2001 aparece una multitud de naves espaciales construidas con una precisión y detalle insólitas hasta entonces. Otro de los elementos del género está constituido por los platillos voladores, las invasiones interplanetarias, hombres artificiales, hombres deformes, superhombres; la conquista del universo, los doctores locos, los animales humanizados, la evolución las bestias construidas por el hombre, el fin del mundo, los robots y las máquinas.</p>
<p>Kubrick retoma varios de estos elementos. En primera instancia la evolución en la primera parte de su película, y de hecho, en el planteamiento global; los robots y su lucha contra ellos ejemplificados por el enfrentamiento entre HAL-9000 y Dave y, por supuesto, el viaje interplanetario que es, además, un viaje en el tiempo como antes ningún filme se lo había planteado: Dave llega a presenciar la explosión misma que dio origen al universo (siguiendo la hipótesis del "Big Bang"), la evolución del mismo, la gestación del nuevo ser humano y su propio transcurrir en un tiempo desdoblado que se traslapa continuamente.</p>
<p>A partir de los elementos más identificables del género (los mencionados en el párrafo anterior, la especulación libre a partir de los postulados científicos vigentes en su momento y la explicación de los grandes cuestionamientos humanos referidos al pasado y al futuro), Kubrick construye el discurso de 2001 y se lanza a presentarnos a un superhombre como solución de continuidad al desarrollo humano. En esta medida Kubrick se pliega a los requerimientos del género.</p>
<p>Ahora bien, a partir de las constantes más identificables de la ciencia ficción cinematográfica, la ambición de Kubrick se desborda; sin renunciar al afán de espectacularidad que ya desde Mélies era vocación del género, sin menoscabo del "suspense" que provoca la identificación y la emoción del espectador (sobre todo en la parte central del filme), Kubrick propone una serie de dificultades completamente nuevas para el género. En primera instancia busca entregar un producto de gran aparatocidad visual, nunca como hasta ese momento la visión del espacio, de los objetos celestes (Sol, Luna, Tierra, Júpiter) había provocado tal sensación de aplastamiento en los espectadores; las alineaciones planetarias, los amaneceres cósmicos al compás de la música de Richard Strauss, el majestuoso movimiento de Júpiter y sus satélites están recreados con tal verosimilitud y fotografiados con tan delicada precisión estética que es posible imaginar al universo girando en torno de quien contempla.</p>
<p><img class="alignleft" src="http://clon.uam.mx/local/cache-vignettes/L560xH227/jupiter07-0a7fe.jpg" alt="" width="560" height="226" /><img class="alignleft" src="http://clon.uam.mx/local/cache-vignettes/L560xH227/moon15-3d522.jpg" alt="" width="560" height="226" />La construcción de las múltiples naves que pueblan el espacio fue elaborada con suma precisión, la apariencia de cartón de piedra, los foquitos que se prenden y se apagan, los matraces de vidrio llenos de hielo seco han quedado atrás; Kubrick concibe naves posibles a la luz de los avances científicos de los años recientes y las pone a danzar en largas secuencias acompañadas por música de sinfónica ("El danubio azul", Johan Strauss); lleva su afán de verosimilitud -no exento de un conveniente sentido comercial- hasta el detalle de que una nave pertenece al Pan-Am, el hotel de la estación espacial, a la cadena Hilton o el "videófono", a la compañía Bell. Kubrick le ha asegurado a las transnacionales un lugar en nuestro futuro.</p>
<p>Pero las facilidades para el espectador se agotan pronto. Uno de los primeros obstáculos lo constituyen presenciar 180 minutos de película en los cuales apenas hay diálogo; la interpretación del sentido de las diversas secuencias implica que el espectador esté concentrado y que vaya decodificando continuamente la intencionalidad de cada parte.</p>
<p>Además para hablar de ciertos aspectos, Kubrick ha tenido que valerse de algunos objetos simbólicos que más que pertenecer a la realidad circundante, constituyen medios para canalizar ciertas ideas; el "leit-motiv" básico de la película es el prisma rectangular que va apareciendo a lo largo de la narración. Por primera vez el espectador promedio se encuentra ante un reto frente a una película de ciencia ficción: ¿por qué aparece tal objeto?, ¿quién lo puso?, ¿con qué fin?, ¿qué demonios quiso decir Kubrick con tal objeto? Pero la ruptura mayor está dada por la intención de sacar al género de la acumulación de efectos fáciles y convertirlo en un medio para reflexionar y para explicarse los elementos básicos del desarrollo humano, todo esto enmarcado en el contexto del universo. Kubrick busca crear un film con implicaciones filosóficas y teológicas.<br />
2001 está inscrita dentro del sistema tradicional de producción Hollywoodense. Es un gran espectáculo. Pero es casi un espectáculo abstracto. Su materia fundamental es la visualidad. El espectador, desconcertado, puede deslizarse hasta las cimas del tedio.</p>
<p><strong>Lo verosímil </strong><br />
El afán que el hombre ha tenido por representar el mundo que lo rodeo con la mayor fidelidad posible, ha encontrado en el cine su expresión más acabada. A través de él, quien contempla, participa de una poderosa ilusión de realidad; el espectador es testigo y en cierta forma participe de lo que ve. Hay que recordar que no se habla de una reproducción fiel del objeto sino de la confiabilidad emocional del espectador. Ninguna expresión artística es un reflejo automático de la realidad, el cine no es la excepción; transforma las imágenes del mundo en signos, satura al cuadro de significaciones. La percepción del espectador ante el cine, le produce la fantasía de estar ante la vida misma, sin embargo éste no debe olvidar que está ante una representación que más que reproducir significa: el espectador debe leer el filme.</p>
<p>Sintomáticamente, desde sus orígenes, el cine ha encontrado en la ciencia ficción un espacio donde resolver las contradicciones entre la ilusión de realidad y la carga simbólica. Lotman afirma que "por medio del arte la representación cinematográfica únicamente se logró cuando Mélies permitió completar la verosimilitud máxima con la fantasía máxima a nivel de trama".</p>
<p>Kubrick sigue fielmente las enseñanzas de Mélies. Esto nos coloca ante la necesidad de aclararnos cómo operan los mecanismos que conducen a la verosimilitud. Ésta se logra -siguiendo a Barthes- al no contradecir lo postulado por ciertas autoridades, por la tradición, los "sabios", la mayoría o la opinión corriente. "Lo verosímil no corresponde fatalmente a lo que ha sido (esto proviene de la historia) ni a lo que debe ser (esto proviene de la ciencia), sino sencillamente a lo que el público cree posible y que puede ser en todo diferente de lo real histórico o de lo posible científico. (...) Si hoy se aplica a las obras de masa, quizá se llegará a reconstruir lo verosímil de nuestra época por que tales obras no contradicen jamás lo que el público cree posible por posible que ello sea, histórica o científicamente".<br />
Kubrick se cuida de obtener el máximo de credibilidad posible en su producto, esto lo lleva a valerse de varios trucos. Uno de ellos consiste en presentar secuencias cinematográficas (televisivas para ser precisos) con el fin de que se acreciente la sensación de realidad: recuérdese la secuencia en la que los astronautas ven una especie de televisión mientras se alimentan, a través de la supuesta transmisión el espectador se entera de que ha partido una nave con destino a Júpiter.</p>
<p>Además se plantea por este medio el inicio de lo que será el conflicto central a nivel de trama: el cuestionamiento sobre los hipotéticos sentimientos humanos del computador HAL-9000.<br />
El verosímil estadounidense</p>
<p>Otros de los medios usados por el director, consiste en presentar la cotidianeidad de sus personajes en el contexto futurista: ellos se comunican con sus seres queridos, juegan ajedrez con el computador, dibujan o tienen que leer una enorme lista de instrucciones antes de usar el inodoro.</p>
<p>Kubrick no se conforma con todo esto, disloca los encuadres de su cámara para provocar la sensación de ingravidez; concibe complicados trucos con el fin de que el espectador viva la ilusión de presenciar espacios en los que el centro de gravedad permite caminar de cabeza a los viajeros espaciales. No olvidemos que el verosímil de la ciencia ficción se fundamenta básicamente en los logros conocidos hasta el momento por la ciencia, por la autoridad casi rebatible de sus "sabios". En 1968 se estaba en vísperas de que el primer astronauta alucinara.</p>
<p>Para el año 2001, nuestro satélite ya debería estar muy poblado. Hoy (1988), a trece años de distancia, esto no parece tan próximo. Estados Unidos, y el mundo en general, tienen que resolver problemas más urgentes que la colonización del espacio.</p>
<p>Pero lo que Kubrick trataba en 1968, era lograr una película con el máximo de verosimilitud posible. Y en gran medida lo logró. Para no caer en el riesgo de la pacotilla, incluso vistió a sus personajes de un modo muy personal: nada de trajes plateados y transmisores en la cintura, lo importante era afirmar que el hombre occidental, el típico norteamericano medio, seguiría comportándose igual que en un poblado perdido de Kansas; sin importar que viajara en una estación orbital, que se dirige a Júpite o que viviera en unos segundos de los últimos años de su vida dentro de una escenografía con el estilo del segundo imperio (penúltima secuencia de la película). Si lo verosímil consiste, en gran medida, en no ir en contra de las opiniones generalizadas y del sentido común, Kubrick refleja fielmente el imaginario del norteamericano promedio.</p>
<p>Para fundamentar la verosimilitud de la primera parte del filme, Kubrick también se apoya en la autoridad de la ciencia; sin embargo el comportamiento de sus homínidos también corresponde a rasgos fácilmente identificables por el espectador: lucha por la territorialidad, gregarismo, miedo ante la oscuridad, pero sobre todo, el perfilamiento de un líder que sobresalga y que encarne el triunfo en la competencia por sobrevivir. Por supuesto que hay un trabajo actoral que privilegia la expresión corporal. También evade con cuidado el peligro de caer en el maquillaje a base de pedazos de peluche, o de la presentación de animales con miembros de plástico: los tapires que acompañan a su hombre primitivo son lo suficientemente extraños a nuestra cotidianeidad para que nos parezcan prehistóricos; sin embargo la presencia de un tigre y una cebra tal como existen hoy día no desentona demasiado, preferible eso a los dientes de sable y mamuts waldisneysianos de la "Guerra del Fuego".</p>
<p>Si lo verosímil está circunscrito a un contexto social, histórico y cultural, la explicación de Kubrick para la evolución humana coloca los puntos claves fuera del hombre mismo: una fuerza externa a él, llámese Dios, inteligencia superior o cultura más avanzada que la nuestra, ha inducido el cambio en momentos claves de la historia. Y la transformación de un hombre en un ser superior (curiosamente blanco y de ojos azules) se efectúa en el espacio y no el ámbito mismo de nuestro planeta ni con ninguna dinámica que tenga que ver con algo tan ajeno a la ideología norteamericana como, digamos, la lucha de clases.</p>
<p>El hombre que Kubrick coloca en el espacio (básicamente el astronauta Dave) se comporta a nivel cotidiano como cualquier estadounidense, el problema máximo al que se enfrenta (y esto sin concordancia con verosímil del género) es la lucha con HAL, representante de la creación humana y ejmplo típico de la criatura que se revela contra su creador. De esta lucha saldrá triunfante el hombre para tranquilidad del espectador. Dave no tendrá que enfrentar cuestiones como la soledad en medio de un espacio desolado, su condición humana se limita en triunfar en la lucha contra la máquina, todos los demás aspectos de la dinámica interna del hombre quedan omitidos. El perfeccionamiento de la raza es la meta principal. No en balde Susan Sontang señala que la estética de 2001 corresponde a la estética del fascismo.</p>
<p>La verosimilitud de 2001 no contradice ninguno de los postulados básicos del contexto social estadounidense. ¿Cabría pedirle a Kubrick que se escapara a los condicionamientos sociales del país en el que se formó?</p>
]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[El acelarador del partículas. Que siempre no, hasta el 10 de Septiembre. Se tambalea el proyecto]]></title>
<link>http://radiocontempo.wordpress.com/?p=2534</link>
<pubDate>Sat, 09 Aug 2008 07:23:18 +0000</pubDate>
<dc:creator>radiocontempo</dc:creator>
<guid>http://radiocontempo.wordpress.com/?p=2534</guid>
<description><![CDATA[Te invitamos a escuchar nuestros podcasts
Cada Semana &amp; Comentando la Nota
Además de nuestros p]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align:center;"><span style="color:#ff0000;"><strong><em>Te invitamos a escuchar nuestros podcasts</em></strong></span></p>
<p style="text-align:center;"><span style="color:#ff0000;"><strong><em><a href="http://radiocontempo.wordpress.com/cada-semana/" target="_blank">Cada Semana</a> &#38; </em></strong><a href="http://radiocontempo.wordpress.com/comentando-la-nota-cada-dia-un-programa/" target="_blank"><strong><em>Comentando la Nota</em></strong></a></span></p>
<p style="text-align:center;"><strong><a href="http://radiocontempo.wordpress.com/about/radiocontempo-magazine-en-vivo/" target="_self"><em>Además de nuestros programas en vivo!</em></a></strong></p>
<p style="text-align:center;"><span style="color:#ff0000;">===========================================================</span></p>
<p><a href="http://radiocontempo.files.wordpress.com/2008/08/4.jpg" target="_blank"><img class="alignleft size-thumbnail wp-image-2537" src="http://radiocontempo.wordpress.com/files/2008/08/4.jpg?w=128" alt="" width="128" height="96" /></a> Sin lugar a dudas, una de las noticias de altura mundial que ha acaparado las miradas de millones de personas, estudiosas de l tema y no, ha sido el ya tan nombrado acelerador de partículas, por lo polémico, interesante, impactante, y demás rasgos que podamos atribuírle, le hemos dedicado dos posts aquí en RadioContempo Magazine:</p>
<p><a href="http://radiocontempo.wordpress.com/2008/08/01/un-big-bang-a-100-metros-bajo-tierra-se-dice-que-es-el-experimento-mas-grande-de-todos-los-tiempos-y-se-esta-efectuando-en-suiza%e2%80%8f/" target="_blank">Un ‘Big Bang’ a 100 metros bajo tierra, se dice que es el experimento más grande de todos los tiempos y se está efectuando en Suiza</a></p>
<p>‏<a href="http://radiocontempo.wordpress.com/2008/08/06/el-big-bang-100-metros-bajo-tierra-segunda-parte-cuestionan-mayor-acelerador-de-particulas-%c2%bfprogreso-o-cataclismo%e2%80%8f/" target="_blank">El Big Bang 100 metros bajo tierra (segunda parte). Cuestionan mayor acelerador de partículas: ¿progreso o cataclismo?‏</a></p>
<p>Pues ahora resulta que el Gran Colisionador de Hadrones (LHC, en sus siglas inglesas), el proyecto de investigación en física cuántica más ambicioso de la historia, ya tiene fecha de arranque: <strong>el 10 de septiembre de 2008</strong>. Ese día, el laboratorio en el que el Centro Europeo de Investigaciones Nucleares (CERN) ha invertido unos 5,000 millones de euros, recibirá su primer rayo de protones y empezará a funcionar. Así lo anunció este jueves el CERN, en un comunicado que esperaban tanto los incondicionales de la investigación nuclear como los detractores del laboratorio.</p>
<p><em>"El LHC es el acelerador de partículas más potente del mundo, producirá rayos siete veces más energéticos que cualquier máquina anterior y de una intensidad alrededor de 30 veces superior cuando alcance el  rendimiento para el que fue diseñado, probablemente en 2010. Ubicado en un túnel de 27 kilómetros de distancia, se apoya en tecnologías que no habrían sido posibles hace 30 años. El LHC es, de alguna manera, su propio prototipo"</em>, describe el centro europeo.</p>
<p>A la lista de superlativos sólo falta añadir que el LHC ha generado un debate sin precedentes en el mundo de la física. Dos científicos, el estadounidense Walter Wagner <a href="http://www.adn.es/mundo/20080402/NWS-0306-LHC-probabilidad-laboratorio-extinguir-tierra.html" target="_blank">y el español Luis Sancho, a quien entrevistó ADN.es</a>, llegaron a denunciar al CERN por <em>"genocidio potencial"</em>, al considerar que el LHC exponía la humanidad a dos riesgos: la creación de un agujero negro que se tragaría la Tierra y la generación de una <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Materia_extra%C3%B1a" target="_blank"><em>"materia extraña"</em> </a>que convertiría el planeta en una estrella de neutrones sin vida. La inmensa mayoría de los físicos académicos, como <a href="http://www.adn.es/ciencia/20080402/NWS-0649-CERN-pasado-pasar-puede-haya.html" target="_blank">el español Juan José Cadenas, consideran que esas tesis tienen un probabilidad tan escasa </a>que no se deben tomar en cuenta.</p>
<p>Con todo, el acelerador ha generado un debate inédito, alimentado por los medios de comunicación tradicionales e internet. El CERN ha tenido que modificar su estrategia de comunicación y ha respondido punto por punto a sus adversarios. El pasado mes de junio, publicó un informe de seguridad de 15 páginas <a href="http://www.adn.es/files/ADNFIL20080807_0002" target="_blank">(aquí el texto en inglés en formato pdf)</a> firmado por 20 expertos independientes así como un resumen de tres páginas traducido en diez idiomas <a href="http://www.adn.es/files/ADNFIL20080807_0001" target="_blank">(aquí el resumen en castellano, en pdf)</a>. En ellos, insiste en que no se espera la creación de agujeros negros, y que, en el improbable caso de que nacieran, serían "inofensivos". Asimismo, descarta la creación de "materia extraña", o strangelets, la segunda hipótesis en la que se apoya la teoría de Wagner y Sancho.</p>
<p><strong>"No se resume a darle a un botón"</strong></p>
<p>Desde Ginebra, donde están las instalaciones, explican que <em>"arrancar la máquina no se resume a darle a un botón", sino que "es un largo proceso que empieza con la refrigeración de cada uno de los ocho sectores"</em> y sigue con las pruebas electromagnéticas. Esas etapas se llevaron a cabo a finales de julio.</p>
<p>La siguiente consiste en sincronizar el colisionador LHC con el acelerador, <em>"el último eslabón en la cadena"</em>. Dicha sincronización entre las dos máquinas necesita <em>"una precisión del orden de un nanosegundo"</em> y se probará en agosto y septiembre, antes de poner en marcha el LHC. Entonces, el primer rayo podrá llegará al LHC y, según el comunicado, <em>"llevará la investigación en física a campos inexplorados"</em>...</p>
<p>Fuente: www.adn.es</p>
]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Hard Fantasy Indeed]]></title>
<link>http://thebeliever07.wordpress.com/?p=92</link>
<pubDate>Wed, 06 Aug 2008 21:59:07 +0000</pubDate>
<dc:creator>thebeliever07</dc:creator>
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<description><![CDATA[
I was casually reading the news this morning and I stumbled onto this article over at CNN.com/enter]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align:center;"><a href="http://thebeliever07.files.wordpress.com/2008/08/02231.jpg"><img class="aligncenter size-medium wp-image-94" src="http://thebeliever07.wordpress.com/files/2008/08/02231.jpg" alt="Fantasy VS. Science Fiction" /></a></p>
<p>I was casually reading the news this morning and I stumbled onto this article over at CNN.com/entertainment: Arthur C. Clarke's last <a title="Arthur C. Clarke's last vision." href="http://www.cnn.com/2008/SHOWBIZ/books/07/29/clarkes.last.novel.ap/index.html" target="_blank">vision</a>. It goes on to discuss the last collaborative work that Arthur C. Clarke engaged in with his fellow contemporary writer, Frederik Pohl.  Clarke's last novel is not my main focus in writing this particular posting, it's the offhand commentary he makes.</p>
<blockquote><p>Pohl said the type of work he and Clarke did was different from much of what is written today. He said that rather than delving into difficult subjects like astronomy, math and physics, young writers sometimes turn to an easier route by writing fantasy.</p>
<p>"Science fiction is sometimes a little hard," Pohl said. "Fantasy is like eating an ice cream cone. You don't have to think a bit."</p></blockquote>
<p>This is the type of commentary I'd expect from someone who does not read genre fiction to make. For someone who writes in genre fiction and writes in a genre which is consistently having to defend itself from critics who make derogatory claims similar to the one Pohl is making about fantasy, well I'm flabbergasted. Pohl has obviously not read the works of George R.R. Martin, or Steven Erikson or Terry Brooks. These are fantasy works that have casts of characters that span pages, that include the most complex of story lines. Genre fiction is much like any other type of fiction or literature, it has the same capacity for greatness as well as insignificance. There are writers who have the ability to push the limits of a genre into the epic and the grand, and those who simply reinforce tired stereotypes and/or common plots of a predictable nature.</p>
<p>A writer of your stature Mr. Pohl would do better to promote reading period, regardless of literary genre or type. I expect much better than this way of thinking Mr. Pohl, maybe you have spent a bit too much time in the science fiction section, I urge you to take a stroll down the fantasy aisle, there is plenty of "hard thinking" available, if one only looks in the right places.</p>
]]></content:encoded>
</item>
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<title><![CDATA[El Big Bang 100 metros bajo tierra (segunda parte). Cuestionan mayor acelerador de partículas: ¿progreso o cataclismo?‏]]></title>
<link>http://radiocontempo.wordpress.com/?p=2432</link>
<pubDate>Wed, 06 Aug 2008 09:49:26 +0000</pubDate>
<dc:creator>radiocontempo</dc:creator>
<guid>http://radiocontempo.wordpress.com/?p=2432</guid>
<description><![CDATA[Te invitamos a escuchar nuestros podcasts
Cada Semana &amp; Comentando la Nota
Además de nuestros p]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align:center;"><span style="color:#ff0000;"><strong><em>Te invitamos a escuchar nuestros podcasts</em></strong></span></p>
<p style="text-align:center;"><span style="color:#ff0000;"><strong><em><a href="http://radiocontempo.wordpress.com/cada-semana/" target="_blank">Cada Semana</a> &#38; </em></strong><a href="http://radiocontempo.wordpress.com/comentando-la-nota-cada-dia-un-programa/" target="_blank"><strong><em>Comentando la Nota</em></strong></a></span></p>
<p style="text-align:center;"><strong><a href="http://radiocontempo.wordpress.com/about/radiocontempo-magazine-en-vivo/" target="_self"><em>Además de nuestros programas en vivo!</em></a></strong></p>
<p style="text-align:center;"><span style="color:#ff0000;">===========================================================</span></p>
<p style="text-align:left;">Esta es la segunda parte de un tema que está sumamente de moda: El acelerador de partículas más poderoso jamás construido, esa primera parte la puedes leer dando clic en el siguiente vínculo</p>
<p style="text-align:left;"><a href="http://radiocontempo.wordpress.com/2008/08/01/un-big-bang-a-100-metros-bajo-tierra-se-dice-que-es-el-experimento-mas-grande-de-todos-los-tiempos-y-se-esta-efectuando-en-suiza%e2%80%8f/" target="_blank">Un ‘Big Bang’ a 100 metros bajo tierra, se dice que es el experimento más grande de todos los tiempos y se está efectuando en Suiza‏</a></p>
<p style="text-align:left;">Ahora abordamos el tema pero desde otro punto de vista, resulta que el tan mencionado y buscado acelerador de partículas podría hacer algunos descubrimientos notables, como confirmar la existencia de la materia invisible o de las dimensiones espaciales adicionales, una vez que empiece a funcionar en agosto.<br />
Pero algunos críticos temen que el Gran Colisionador de Hadrones, LHC, llegue a sobrepasar las conjeturas más descabelladas de los físicos: ¿acaso el poderoso y monumental dispositivo creará un agujero negro que pudiera tragarse la Tierra? ¿O acaso despedirá partículas capaces de convertir nuestro planeta en una masa inerte?</p>
<p style="text-align:left;">Ridículo, dicen los científicos de la Organización Europea para Investigación Nuclear, CERN, algunos de los cuales han estado trabajando durante una generación en el LHC de cinco mil 800 millones de dólares.<br />
<em>"Obviamente, el mundo no se acabará cuando se encienda el LHC"</em>, dijo el líder del proyecto Lyn Evans.<br />
Davis Francis, un físico del enorme detector de partículas ATLAS, del LHC, sonrió cuando se le preguntó si le preocupaban los agujeros negros y las hipotéticas partículas mortíferas llamadas strangelets.<br />
<em>"Si yo supusiera que esto fuese a suceder, estaría bien lejos de aquí"</em>, respondió.</p>
<p style="text-align:left;">El colisionador básicamente consiste en un enorme anillo de imanes superenfriados de 27 kilómetros (17 millas) de circunferencia adosado a enormes detectores en forma de barril. El anillo, que abarca ambos lados de la frontera franco-suiza, está a 100 metros (330 pies) bajo tierra.</p>
<p style="text-align:left;">La máquina, que ha sido calificada como el mayor experimento científico de la historia, empezará con pruebas de funcionamiento desde ahora hasta agosto, y para llegar a su máxima potencia podría tardar meses. Pero una vez que funcione se anticipa que será capaz de producir descubrimientos notables.<br />
Los científicos planean buscar indicios de las invisibles "materia oscura" y "energía oscura" que componen más del 96% del universo, y esperan atisbar el elusivo bosón Higgins, una partícula hasta ahora no descubierta que se supone confiere masa.</p>
<p style="text-align:left;">El colisionador podría hallar evidencia de dimensiones extra, lo que daría un aval a la teoría de supercuerdas según la cual los quarks, las partículas que integran los átomos, son cuerdas vibratorias infinitesimales.<br />
La teoría podría resolver muchas de las cuestiones no resueltas de la física, pero requiere diez dimensiones, muchas más que las tres dimensiones espaciales que experimentan nuestros sentidos.</p>
<p style="text-align:left;">La seguridad del colisionador, que generará energías siete veces superiores a las de su rival más poderoso, el Fermilab cerca de Chicago, ha sido motivo de debate durante años. El físico Martin Rees ha calculado que las probabilidades de que un acelerador produzca una catástrofe global son de una en 50 millones: diminuta, pero igual a la de ganar algunas de las loterías.</p>
<p style="text-align:left;">Por el contrario, un equipo de CERN emitió este mes un informe según el cual "no hay peligros concebibles" de que se produzca un acontecimiento cataclísmico. El informe confirmó esencialmente las conclusiones de un informe sobre seguridad de CERN en el 2003, y un panel de cinco prominentes científicos no afiliados a CERN, incluyendo un premio Nobel, avaló las conclusiones.</p>
<p style="text-align:left;">Los críticos del LHC interpusieron una demanda en marzo en un tribunal hawaiano en procura de bloquear su puesta en marcha, aduciendo que existe <em>"un riesgo significativo de que la operación del colisionador tenga consecuencias no deliberadas que puedan resultar en la destrucción de nuestro planeta"</em>.</p>
<p style="text-align:left;">Uno de los demandantes, Walter Wagner, físico y abogado, dijo el miércoles que el informe de seguridad de CERN, difundido el 20 de junio, <em>"tiene algunas fallas importantes"</em> y que mantiene su opinión sobre los riesgos.</p>
<p style="text-align:left;">El martes, abogados del Departamento de Justicia de Estados Unidos, en representación del Departamento de Energía y la Fundación Nacional de Ciencia, presentaron una moción para que se desestime el caso.</p>
<p style="text-align:left;">Las dos agencias han contribuido con 531 millones de dólares para construir el colisionador, y la Fundación accedió a pagar 87 millones de dólares de sus costos de operación anuales. Cientos de científicos estadounidenses participarán en las investigaciones.</p>
<p style="text-align:left;">Los abogados calificaron las afirmaciones de los demandantes de "extraordinariamente especulativas" y dijeron que <em>"no hay base para ninguna amenaza concebible"</em> de agujeros negros u otros objetos que el LHC pueda producir. Se espera una audiencia sobre esa moción a fines de julio o en agosto.</p>
<p style="text-align:left;">Al refutar las predicciones apocalípticas, los científicos de CERN aclaran que los rayos cósmicos han bombardeado la Tierra y han desencadenado colisiones similares a las planeadas para el LHC desde que se formó el sistema solar hace cuatro mil 500 millones de años.</p>
<p style="text-align:left;">Y hasta ahora la Tierra ha sobrevivido.</p>
<p style="text-align:left;"><em>"El LHC sólo va a reproducir lo que la naturaleza hace cada segundo, lo que ha estado haciendo durante miles de millones de años"</em>, dijo John Ellis, un físico teórico de CERN.</p>
<p style="text-align:left;">Críticos como Wagner han dicho que las colisiones causadas por aceleradores podrían ser más peligrosas que las de los rayos cósmicos.</p>
<p style="text-align:left;">Ambas podrían producir miniagujeros negros, versiones subatómicas de los agujeros negros cósmicos, estrellas comprimidas cuyo campo de gravitación es tan poderoso que pueden tragarse planetas enteros y otras estrellas.</p>
<p style="text-align:left;">Pero los miniagujeros negros producidos por las colisiones de rayos cósmicos probablemente viajarían a tal velocidad que atravesarían la Tierra sin consecuencias.</p>
<p style="text-align:left;">Los miniagujeros negros producidos por un acelerador de partículas, conjeturan los escépticos, se desplazarían más lentamente y podrían quedar atrapados dentro del campo gravitacional de la Tierra, y a la larga amenazar el planeta.</p>
<p style="text-align:left;">Ellis dijo que los objetores dan por sentado que el colisionador creará microagujeros negros, lo que consideró improbable. Y aun si aparecieran, dijo, se evaporarían instantáneamente, como pronosticó el físico británico Stephen Hawking.</p>
<p style="text-align:left;">En cuanto a las strangelets, los científicos de CERN destacan que su existencia nunca ha sido comprobada. Dicen que aun si se formasen estas partículas dentro del colisionador, se desintegrarían rápidamente.<br />
Cuando el LHC funcione a toda potencia, dos haces de protones correrán alrededor del enorme anillo 11.000 veces por segundo en direcciones opuestas. Viajarán en dos tubos del grosor de mangueras de incendio, acelerando en un vacío más frío que el espacio exterior.</p>
<p style="text-align:left;">Su trayectoria se curvará por medio de imanes superenfriados a fin de guiar los haces alrededor de los anillos e impedir que los cúmulos de protones atraviesen los imanes circundantes.</p>
<p style="text-align:left;">Las trayectorias de estos haces se entrecruzarán y algunos pocos de los protones chocarán entre sí en una serie de detectores cilíndricos alrededor del anillo. Los dos mayores detectores son esencialmente enormes cámaras digitales, cada una de miles de toneladas, capaces de tomar millones de instantáneas por segundo.</p>
<p style="text-align:left;">Cada año los detectores generarán 15 petabites de datos, el equivalente a una pila de discompactos de 20 kilómetros (12 millas) de alto. Los datos requerirán una red global de computadoras de alta velocidad para su análisis.</p>
<p style="text-align:left;">Fuente: www.eluniversal.com.mx</p>
<p style="text-align:left;">Ve la siguiente galeria de fotos de este interesante y polémico invento, dale clic a las imágenes, en realidad vale la pena, es sorprendente, parecen imágenes obtenidas de una película futurista</p>
<p style="text-align:center;">[gallery]</p>
]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[The Chemicals are Writing]]></title>
<link>http://atomicfool.wordpress.com/?p=67</link>
<pubDate>Sun, 03 Aug 2008 19:09:49 +0000</pubDate>
<dc:creator>atomicfool</dc:creator>
<guid>http://atomicfool.wordpress.com/?p=67</guid>
<description><![CDATA[As the opening scene of Chekhov&#8217;s Three Sisters demonstrates, traditional Russian Orthodox cul]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align:left;">As the opening scene of Chekhov's <em>Three Sisters </em>demonstrates, traditional Russian Orthodox culture dictates that instead of celebrating the day of your birth, one celebrates that Saint's day for the Saint you are named after. This would not work today. Aside from the fact that the modern population is ill-equipped for frugality, there is an additional problem of people naming their children after increasingly bizarre precedents . . . the city they were conceived, perhaps, Roman godesses, makes of cars, days of the week, you name it. Names are personal things, and it's only natural that we should try to have them as individual as possible. Trouble is, of course, nobody is able to choose their name at birth, nor is it possible to divine the character of the full-grown personality and attach a moniker accordingly.</p>
<p>As Arthur C. Clarke once intimated, we are incredibly lucky: walking packets of chemicals that have gained the capacity for consciousness. To be able to give names to anything represents such a profound leap forward in evolutionary terms that it is easy to take it for granted. It is all accidental. Such luck is rarely taken into account when dubbing your children names that in less enlightened times would have guaranteed their heads being caved in, in the playground.</p>
<p>Of course, being aware that this is significant is, in itself, slightly pointless. There's not much that you can do with the knowledge, nowhere you can take it, dust it off, hold hands with it or take it to meet your friends. The same could be said for consciousness itself: beyond making it more likely that we can survive the numerous plagues that the world tries to throw at us, there seems very little actual gain in being able to, say, open an ice-cream factory. In any case, the advantages of being able cure disease are surely off-set by the number of wars, murders, rapes, robberies, and miscellaneous cruelty that the planet's most intelligent species chooses to inflict upon its own members. On top of all this, there is currently no evidence at all that life exists anywhere else in the universe. All of which could be a little depressing. But, if true, there is more cause for celebration than you might initially think; we should be grateful for the huge cosmic accident that has enabled us to enjoy, to create, to think.</p>
<p>As I write this, I am aware that the bulk of many people's existences (possibly even a majority) are consumed with self-loathing, insanity and violence (see Chekhov). It is often hard to accept life as the monumental gift that it is. I don't think there is a way around this. Despite my knowledge that I am, on the whole, well-liked, intelligent and cared for, this does not stop the occasional days where I would much rather hide my sorry head away from the rest of mankind than feel the heat of shame at simply being alive.</p>
<p>There is no way around this. The best I can come up with is a justification for creativity in all its forms, an endorsement of my impulse to write. From this standpoint, that will have to do.</p>
]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[The Last Theorem]]></title>
<link>http://jeth.wordpress.com/?p=60</link>
<pubDate>Sun, 03 Aug 2008 01:00:10 +0000</pubDate>
<dc:creator>jeth</dc:creator>
<guid>http://jeth.wordpress.com/?p=60</guid>
<description><![CDATA[Arthur C. Clarke&#8217;s final book of science fiction, written with Frederik Pohl, transports the r]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p><em>Arthur C. Clarke's final book of science fiction, written with Frederik Pohl, transports the reader to the first Lunar Olympics. This is an exclusive extract*.</em></p>
<p> </p>
[caption id="attachment_59" align="aligncenter" width="200" caption="Arthur C. Clarke, Frederik Pohl - The Last Theorem"]<a href="http://jeth.wordpress.com/files/2008/08/clarkepohl_thelasttheorem.png"><img class="size-full wp-image-59" src="http://jeth.wordpress.com/files/2008/08/clarkepohl_thelasttheorem.png" alt="Arthur C. Clarke, Frederik Pohl - The Last Theorem" width="200" height="300" /></a>[/caption]
<p> </p>
<p>"She did go there, too.</p>
<p>Not immediately, of course. A lot had to be done before that first-ever lunar Olympics could be held - a lot done to the Moon to make it possible, for example, and a quite large lot that had to be done to the Skyhook to at least make it possible to carry passengers with a reasonable hope that they would get there alive.</p>
<p>Now that the briefing texts had become more informative, Ranjit devoured them as soon as they arrived, all the spacecadet fever that Joris Vorhulst had awakened in him flashing back.</p>
<p>Fortunately for Ranjit's peace of mind the world seemed to have taken a turn for the better. The second dose of Silent Thunder had restrained some of the unruliest of the world's leaders. His seminars kept going well enough to keep Dr Davoodbhoy pleased, and his little family continued to be an unfailing delight.</p>
<p>Especially Natasha. The prospect of college looming just a few years before her was no problem, but there was also the lunar Olympics Dr Vorhulst had promised. Training for that was not easy. It made the athletes' training for every other Olympics look like ten minutes of morning jumping jacks to keep the love handles away.</p>
<p>Of course, Natasha was not the only one training for that unprecedented match. All over the world young athletes were wondering if they could get themselves fit enough for the flying events.</p>
<p>Since the task of training would have to be accomplished within the tyranny of Earth's uncompromising 1-G gravity, a good deal of ingenuity was going to be required. There were two lines of approach to the problem of muscle-powered flight.</p>
<p>The "balloonatics" believed in employing gas bags of various shapes, so that the athlete was supported in flight, using all his muscle power to crank a propeller without the need of expending any effort simply to stay aloft. The sky-bikers, on the other hand, preferred to do everything by their muscles alone.</p>
<p>For them sporting goods manufacturers had rapidly invented a whole array of propeller-driven devices. Thanks to carbon-60 nanotubes, the same molecules that made the Skyhook a working means of transportation instead of an idle dream, these devices were so light that even on Earth they could be lifted with one hand - on the Moon, with a single finger!</p>
<p>What none of these ambitious athletes had was a true one-sixth gravity practice arena. They had to do the best they could, usually by using equipment counterweighted to give the equivalent of lunar gravity. All of which meant that it was not only ingenuity that was called for. Also required was quite a lot of money.</p>
<p>That would have exceeded the purchasing capacity of a college professor by a considerable margin, but, for those purposes, Natasha's needs got considerable support from Sri Lankans in high places. Even those who had no particular interest in sporting events enjoyed calling attention to the fact that Sri Lanka had become the world's doorway to space.</p>
<p>So the money was pledged, and a great lunar-gravity gym was built on the outskirts of Colombo. There Natasha practised sky-biking to her heart's content. The gym was only a ten-minute drive from their home, and so Natasha's family were often present as spectators.</p>
<p>Sometimes more than spectators; Robert loved watching his big sister pump her way across the "sky" of the gym - loved even more when at last there was a little bit of open time on the machines.</p>
<p>Then Robert, too, got his chance to fly. Of course it was not only Natasha who was given the use of the lowgrav gym. Hopeful candidates from all over the island begged for the chance to try their own skills on the machines, and more than 30 of them won the opportunity. But it was Natasha Subramanian who consistently outperformed every challenger.</p>
<p>And, on the day when the Sri Lankan team at last assembled at the Skyhook terminal to be elevated to their first experience of space, it was Natasha who carried the island's hope of victory.</p>
<p>When Myra got a look at the prices the tour companies were advertising for the lunar Olympics, she gasped.</p>
<p>"Oh, Ranjit," she moaned, one hand pressed to her heart. "We can't let Tashy fly that race without us there, but how can we go?"</p>
<p>Ranjit, who had been expecting no less, was quick to reassure her. Families of contestants received a substantial discount. So did members of the advisory board, himself included, and when you put the two discounts together, the cost of the tickets was no more than outrageous. Not impossible, though.</p>
<p>Accordingly, Myra, Ranjit, and young Robert presented themselves at the terminal. Like everybody else in the world who owned a telescreen - which, to a close approximation, was pretty much everybody in the world - they had seen the rapturous news stories that had accompanied the Skyhook's evolution to passenger-carrying.</p>
<p>They knew how the passenger capsules worked, and what it would feel like to be borne skyward at a steady rate of metres per second.</p>
<p>What they had not entirely appreciated, though, was quite how many seconds, even at that speed, it was going to take to get from Sri Lanka to Sinus Iridium. This was not a weekend trip.</p>
<p>In the first half dozen days they had got only as far as the lower Van Allen belt, when the Subramanians - along with other families aboard, namely, the Kais, the Kosbas, and the Norwegians - had to hustle into shelter against the murderous Van Allen radiation.</p>
<p>The shelter consisted of the triple-walled sleep-and-sanitation chambers of the capsule. Those contained the toilets, the laughably named "baths", and 20 - count 'em, 20 - extraordinarily narrow bunks arrayed in ranks of five.</p>
<p>When you had to head for the shelter, what you brought with you was the skimpy Skyhook special garments you were wearing (nearly weightless, to save on load, and as close to unsoilable as fabric technology could make them, since there was no hope of laundry), your medications, if any, and yourself. You could bring nothing else. Least of all, modesty.</p>
<p>Robert didn't care for the shelter. He cried. So did the Kai grandson. Ranjit didn't much care for it, either. When he was in the shelter, he yearned for the greater (though minimal) freedom of the unsheltered capsule, with its dark corners and its exercise elastics and its windows - long, narrow, and thick ones, but still rewardingly transparent.</p>
<p>And, most of all, he yearned for their regular bunks that had their own lights and their own screens and almost as much space to turn around in as an average coffin. Enough, indeed, to allow for having company in them now and then, provided you were on extremely intimate terms with the company.</p>
<p>That first sentence to shelter was only for four days. Then they were in clear space again…for another nine days, until the warning squeals went off once more and it was time to seek shelter from the upper Van Allen.</p>
<p>Space travel had become possible for almost anyone. It certainly had not become easy, though. Or, come to that, particularly pleasant.</p>
<p>A funny thing happened as they came out of the upper Van Allen. Robert had made a dash for his favourite spot, the two-metre-long ribbon of thick plastic that was their main window to the universe outside.</p>
<p>Myra was already climbing into the exercise straps and Ranjit was considering heading for his personal bunk and some untroubled sleep, when Robert came bouncing back to them, shrieking in excitement. Excited Robert was even harder to understand than the relaxed one.</p>
<p>All either Myra or Ranjit could make out was the one word "fish". Robert could not, or would not, do much in the way of clarifying, and there was no Natasha on hand to translate.</p>
<p>What there was was the three-year-old girl who had come with one of the other families in their capsule. She listened silently to their talk for a moment and then, still silent, took Robert away to learn how to do what Myra recognized as Tai Chi.</p>
<p>That was little Luo, daughter of the couple from Taipei, who were one fragment of their fellow passengers in the capsule. There were six of the Kais in all, including the elderly mothers of both Mr and Mrs Kai, who were in the hotel business. This had made them filthy rich, as they needed to be to afford being among the first of the actual tourists the Olympics people were counting on.</p>
<p>So were the family from South Korea, so also the young couple from Kazakhstan. The Norwegians weren't, particularly, but they were the parents and siblings of one of their nation's broad jumpers and thus were entitled to the discounted fare.</p>
<p>What was wrong with the 17 other human beings who shared their capsule was that not one of them spoke English, much less either Tamil or Sinhalese. The younger Mrs Kai was fluent in French, so Myra had someone to talk to. The others talked to each other in Russian, Chinese, and what Ranjit thought was probably German, none of which were of much use to him.</p>
<p>Not at first, anyway. But what they had a lot of was time. Weeks to the midpoint, weeks more to the far end, where their capsule was whipped off its lunar trajectory, and then a day or two more until their landing at Sinus Iridium.</p>
<p>It was during that last lap when the Subramanians were never more than a few steps from the news screens, because that was when the eliminations were taking place on the Moon. The final race would be mano a mano, just one winged flyer against one balloonist. Seven wingers had made the trip to take part in the trials…and as the Subramanians were coming up on the end of their last flight, Luna itself hanging gigantic out their windows, they heard their daughter announced as the winner of the trials.</p>
<p>By then all of the adults had become capable of speaking at least a few words each of all their home languages, and they used them to congratulate the Subramanians.</p>
<p>Natasha met her family at the elevator from the surface to Olympic Village, talkative, happy, and, Ranjit was a bit surprised to find, accompanied by a tall coffee-coloured young man from Brazil. Both wore the minimal garments that everyone wore in an environment that never altered much from 23°C.</p>
<p>"This is Ron," she told her parents. "That's short for Ronaldinho. He's 100-metre dash."</p>
<p>It wasn't until Ranjit and Myra made the experiment of trying to see their daughter through the eyes of Ronaldinho from Brazil that they really noticed how much their 15-year-old girl could resemble an attractive adult woman.</p>
<p>To his surprise, Myra did not seem perturbed. She shook this Ronaldinho's hand with apparently genuine warmth, while young Robert took notice of the runner only to shove him out of the way as, roaring, he threw himself into the arms of his big sister.</p>
<p>After covering the top of Robert's head with kisses, Natasha said something in Ron's ear, he nodded. He said to her parents, "It is a pleasing to meet you," and disappeared, loping in the slow-motion stretched-out walk that the lunar gravity encouraged.</p>
<p>"He's got to practise," Natasha said.</p>
<p>"My own race is tomorrow, but his isn't till Wednesday. He'll get your bags and put them in your room, so we can get you something decent to eat."</p>
<p>Holding Robert by the hand, she led the way. With Natasha's help, the child quickly learned a decent approximation of Ron's gait. Ranjit was less fortunate. He found it was easier, if less graceful, to execute a slow-motion hop from point to point.</p>
<p>They didn't have far to go, and it was worth their while when they got there. The food was as unlike the extruded fodder of the Skyhook capsule as anyone could have hoped for: a salad, some kind of meat, perhaps ham, chopped and moulded into croquettes, fresh fruit for dessert.</p>
<p>"Most of it's shipped up from Earth," Natasha told them, "although the strawberries and most of the salad stuff are grown in another tube."</p>
<p>It wasn't the food they wanted to hear about. It was what Natasha had been doing, and how she felt. What Natasha wanted was to hear all about their trip, listening with the somewhat amused patience of the veteran who had done all those things herself already.</p>
<p>She paid attention when they told her about Robert's shrieking the word "fish," although when she queried Robert himself about it in their own personal dialect, he was more interested in his shortcake than giving her answers.</p>
<p>"He just says he saw something out the window that looked like a fish. Funny. Some of the other people here said they saw something on the way up, too."</p>
<p>Myra yawned. "Probably frozen astronaut urine," she said drowsily. "Remember those stories about the Apollo crews seeing what they thought were space fireflies? Anyway, did you say we had a room? With a real bed?"</p>
<p>Natasha had said it, and they did have it - not just any bed, either, but a bed that was more than 90cm across, which meant plenty of room for Myra and Ranjit to cuddle up. As soon as they saw it, they couldn't resist it.</p>
<p>Just a nap, Ranjit told himself, one arm around his wife, who was asleep already. Then I'll get up and explore this fascinating place - oh, I mean after I take one of those real showers.</p>
<p>That was his definite intention. It wasn't his fault that when he woke it was with his wife gently shaking his shoulder and saying, "Ranj? Do you know you slept for 14 hours? If you get up now, you'll have time for a decent breakfast and a look round the tube before we have to get to the race."</p>
<p>Some Olympic events have been witnessed by crowds in the hundreds of thousands. The in-person audience at these first lunar games, by comparison, was almost invisibly tiny. There were just enough people to fill the 1,800 lightweight seats that climbed the walls of the tube, and the Subramanians were lucky enough to have their seats less than 100 metres from the finish line.</p>
<p>By the time they made their way to them along the footwalk, Ranjit was feeling about as good as he ever had in his life. A good long sleep, a quick shower in real, if reprocessed, water - only 30 seconds of the spray by its timer, but you could get really wet in 30 seconds - and a quick look around had marked the beginning of a good day.</p>
<p>He was surprised to find that the living quarters weren't in the giant stadium tube itself but in a smaller one nearby, connected by a man-made tunnel. But he was there! On the Moon! With his dearly beloved wife and son, and on what might be his dearly beloved daughter's happiest day ever!</p>
<p>Although the man-made atmosphere in the tunnels was at only about half the pressure of sea-level Earth, it had been considerably oxygen enriched. That was more important to the balloonatic who was Natasha's opponent, Piper Dugan, than to herself, although in the Moon's one-sixth gravity he still needed a capacity of less than 30 cubic metres of hydrogen to lift him.</p>
<p>He was, as it happened, Australian. As he entered, with three assistants on the ropes to make sure the machine didn't get away, his streamlined hydrogen cylinder floated overhead.</p>
<p>As Dugan entered, an invisible orchestra played what the programme told Ranjit was Australia's national anthem, Advance Australia Fair, and most of the audience on the far side of the tube went mad.</p>
<p>"Uh-oh," Myra whispered into Ranjit's ear. "I don't think there are enough Sri Lankans here to equal that for Tashy."</p>
<p>There weren't, to be sure, but there was a big contingent from next-door India, and an even bigger one from people of any nationality who just happened to give their affection to a young girl from a tiny island.</p>
<p>When Natasha came in to take her place, she had her own single assistant, this one carrying what looked like a bicycle without wheels but with flimsy, almost gossamer-like wings. There was music for her, too - if it was the Sri Lankan anthem, that was news to Ranjit, who hadn't known there was one - but it was almost drowned out by the yells of the spectators on her side of the tube.</p>
<p>The yelling kept up while the handlers attached the racers to their machines - Piper Dugan suspended from his hydrogen tank, with his hands and feet free to pedal, Natasha seated at a 45-degree angle on the saddle of her sky-bike.</p>
<p>The music stopped. The yelling dwindled away. There was a moment of near silence…and then the sharp crack of the starter's pistol. At first Dugan's blimp surged horizontally forward while Natasha's sky-bike dropped half a dozen metres before she could get it up to speed. Then she began to overtake her competitor.</p>
<p>It was a neck-and-neck race almost to the end of the stadium, with both flyers being loudly cheered by everybody - and not just the handful of spectators in the tube but by the tens and hundreds of millions watching wherever in the solar system a human being possessed a screen.</p>
<p>Twenty metres from the finish line, Natasha passed her opponent. When she crossed the line, it was no longer even close, and the howling, screaming, and shouting noises of the 1,800 spectators in the tube was quite the loudest sound the Moon had heard in many a long year."</p>
<p> </p>
<h5>Courtesy of Telegraph Media Group Limited 2008</h5>
<h6>* 'The Last Theorem' by Arthur C. Clarke and Frederik Pohl is published by Del Rey Books on August 5, 2008.</h6>
]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[2001: Odisea del espacio / una mirada semiótica – segunda parte]]></title>
<link>http://zewx.wordpress.com/?p=128</link>
<pubDate>Sat, 02 Aug 2008 16:35:33 +0000</pubDate>
<dc:creator>zewx</dc:creator>
<guid>http://zewx.wordpress.com/?p=128</guid>
<description><![CDATA[Por Carlos Ocampo (1954 – 2003)
El hombre contra su creación
En una serie de secuencias el espect]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p>Por Carlos Ocampo (1954 – 2003)</p>
<p><strong>El hombre contra su creación</strong><br />
<img alt="" src="http://clon.uam.mx/local/cache-vignettes/L320xH145/hall9000-ab98d.jpg" class="alignleft" width="320" height="145" />En una serie de secuencias el espectador contempla la vida cotidiana de una nave que se dirige a Júpiter, en ella viajan dos astronautas y un equipo de científicos, estos últimos en estado de hibernación; el control total de la nave está a cargo del computador HAL-9000, herramienta capaz de hablar y sostener lazos "afectivos" con los tripulantes. </p>
<p><strong>Escucha el fatal diálogo en el espacio: </strong></p>
<p><a href='http://clon.uam.mx/IMG/mp3/Hal9000.mp3'>HAL 9000 (download)</a></p>
<p>Parte de esta información se da en una transmisión televisiva que los astronautas contemplan mientras comen. Una vez planteada la cotidianeidad de los viajeros espaciales se comienza a desarrollar el conflicto: HAL pregunta a Dave si no abriga sospechas sobre la naturaleza de la misión, éste le responde con una pregunta: ¿acaso HAL-9000 realizará un sondeo en el estado mental de los astronautas? Turbado, quizá descubierto HAL responde con una mentira: anuncia la futura descompostura de una parte del radar de la nave. </p>
<p>Ambos astronautas proceden a cambiar la parte defectuosa. En esta secuencia Kubrick usa el sonido de un modo especial, para enfatizar la tensión del astronauta que abandona la nave y se expone al vacío exterior, ensoñar del hombre en el infinito del espacio (este mismo recurso se usará en secuencias similares). La pieza rescatada se analiza, no tiene ningún defecto, el computador gemelo en la Tierra denuncia la equivocación de HAL: al ser cuestionado por los astronautas, éste responde que debe de haber un error humano, su especie nunca se ha equivocado. </p>
<p><img alt="" src="http://clon.uam.mx/local/cache-vignettes/L320xH129/2001-a-9ebc9.jpg" class="alignleft" width="320" height="129" />Ambos astronautas recelan, para dialogar sin que HAL los escuche se introducen en una navecilla interior y desconectan las conexiones con el computador; deciden que si se comprueba la equivocación de HAL, deberán desconectar sus funciones externas; HAL ha contemplado la escena y leído los labios de los astronautas. Cuando reponen la pieza, HAL corta las conexiones de oxígeno de uno de ellos, al acudir a rescatar a su compañero, Dave deja la nave a merced del computador; HAL elimina a los científicos de hibernan. Para entrar de nuevo a la nave Dave deberá valerse de medios manuales, una vez en su interior desconecta a HAL, al concluir escucha una grabación prevista para ser escuchada al llegar a Júpiter; Dave se entera del verdadero objeto del viaje: establecer contacto con la fuente emisora de la señal captada en la Luna. </p>
<p>En síntesis podría interpretarse este bloque como la lucha que el hombre establece con un objeto creado por él. HAL es la suma de la sabiduría humana, tal es su poder y tan insondable su condición emocional que amenaza a su creador. Tras vencer a su creatura, el hombre deberá enfrentarse con su destino. </p>
<p><strong>El siguiente paso</strong></p>
<p>En una serie de secuencias el espectador contempla la vida cotidiana de una nave que se dirige a Júpiter, en ella viajan dos astronautas y un equipo de científicos, estos últimos en estado de hibernación; el control total de la nave está a cargo del computador HAL-9000, herramienta capaz de hablar y sostener lazos "afectivos" con los tripulantes. </p>
<p>Parte de esta información se da en una transmisión televisiva que los astronautas contemplan mientras comen. Una vez planteada la cotidianeidad de los viajeros espaciales se comienza a desarrollar el conflicto: HAL le pregunta a Dave si no abriga sospechas sobre la naturaleza de la misión, éste le responde con una pregunta: ¿acaso HAL realizará un sondeo en el estado mental de los astronautas? Turbado, quizá descubierto HAL responde con una mentira: anuncia la futura descompostura de una parte del radar de la nave. </p>
<p><img alt="" src="http://clon.uam.mx/local/cache-vignettes/L320xH166/bowman-14662.jpg" class="alignleft" width="320" height="166" />Ambos astronautas proceden a cambiar la parte defectuosa. En esta secuencia Kubrick usa el sonido de un modo especial, para enfatizar la tensión del astronauta que abandona la nave y se expone al vacío exterior, ensoñar del hombre en el infinito del espacio (este mismo recurso se usará en secuencias similares). </p>
<p>La pieza rescatada se analiza, no tiene ningún defecto, el computador gemelo en la Tierra denuncia la equivocación de HAL: al ser cuestionado por los astronautas, éste responde que debe de haber un error humano, su especie nunca se ha equivocado. Ambos astronautas recelan, para dialogar sin que HAL los escuche se introducen en una navecilla interior y desconectan las conexiones con el computador; deciden que si se comprueba la equivocación de HAL, deberán desconectar sus funciones externas; HAL ha contemplado la escena y leído los labios de los astronautas. </p>
<p>Cuando reponen la pieza, HAL corta las conexiones de oxígeno de uno de ellos, al acudir a rescatar a su compañero, Dave deja la nave a merced del computador; HAL elimina a los científicos de hibernan. Para entrar de nuevo a la nave Dave deberá valerse de medios manuales, una vez en su interior desconecta a HAL, al concluir escucha una grabación prevista para ser escuchada al llegar a Júpiter; Dave se entera del verdadero objeto del viaje: establecer contacto con la fuente emisora de la señal captada en la Luna. </p>
<p>En síntesis podría interpretarse este bloque como la lucha que el hombre establece con un objeto creado por él. HAL es la suma de la sabiduría humana, tal es su poder y tan insondable su condición emocional que amenaza a su creador. Tras vencer a su creatura, el hombre deberá enfrentarse con su destino. </p>
<p><strong>Continuará</strong></p>
]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Un 'Big Bang' a 100 metros bajo tierra, se dice que es el experimento más grande de todos los tiempos y se está efectuando en Suiza‏]]></title>
<link>http://radiocontempo.wordpress.com/?p=2396</link>
<pubDate>Sat, 02 Aug 2008 05:19:49 +0000</pubDate>
<dc:creator>radiocontempo</dc:creator>
<guid>http://radiocontempo.wordpress.com/?p=2396</guid>
<description><![CDATA[Cada Semana &amp; Comentando la Nota
Además de nuestros programas en vivo!
========================]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align:center;"><span style="color:#ff0000;"><strong><em><a href="http://radiocontempo.wordpress.com/cada-semana/" target="_blank">Cada Semana</a> &#38; </em></strong><a href="http://radiocontempo.wordpress.com/comentando-la-nota-cada-dia-un-programa/" target="_blank"><strong><em>Comentando la Nota</em></strong></a></span></p>
<p style="text-align:center;"><strong><a href="http://radiocontempo.wordpress.com/about/radiocontempo-magazine-en-vivo/" target="_self"><em>Además de nuestros programas en vivo!</em></a></strong></p>
<p style="text-align:center;"><span style="color:#ff0000;">===========================================================</span></p>
<p style="text-align:left;"><a href="http://radiocontempo.files.wordpress.com/2008/08/big-bang1.jpg" target="_blank"><img class="alignleft size-thumbnail wp-image-2397" src="http://radiocontempo.wordpress.com/files/2008/08/big-bang1.jpg?w=128" alt="" width="128" height="90" /></a> Simular el nacimiento del Universo no es una tarea sencilla. Primero hay que excavar un túnel subterráneo a 100 metros de profundidad, en cuyo interior se debe construir un anillo metálico de 27 kilómetros, enfriado por imanes superconductores cuya función es mantener una temperatura muy fresquita, nada más y nada menos que de 271 grados bajo cero.</p>
<p style="text-align:left;">A continuación, hay que añadir a la receta dos puñados de protones, lanzados al vacío de este tubo subterráneo en direcciones opuestas, y a una velocidad inimaginable que prácticamente debe rozar la de la luz. Es entonces cuando las múltiples colisiones de partículas que se produzcan en el interior del anillo reproducirán las condiciones que existían inmediatamente después del Big Bang, ese descomunal estallido cósmico que dio el pistoletazo de salida a nuestro mundo.</p>
<p style="text-align:left;">Todo esto podría parecer sacado directamente de una película futurista inspirada en la última novela de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Arthur_C._Clark" target="_blank">Arthur C. Clarke</a>, pero no estamos hablando de ciencia ficción. En el corazón de la cordillera del Jura, justo en la frontera entre Francia y Suiza, el <a href="http://www.cern.ch" target="_blank">Centro Europeo de Investigaciones Nucleares</a> (CERN), está ultimando la construcción del <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Gran_Colisionador_de_Hadrones" target="_blank">Gran Colisionador de Hadrones</a> (LHC, por sus siglas en inglés), el acelerador de partículas más grande y potente del mundo.</p>
<p style="text-align:left;">Una vez que se instalen todos los componentes de esta faraónica instalación científica –cuyo costo total supera los 40.000 millones de euros y ha tardado más de 15 años en construirse–, unos 10.000 investigadores de 500 instituciones académicas y empresas esperan descubrir nuevas claves sobre la naturaleza de la materia y los ladrillos fundamentales de los que se compone el Universo.</p>
<p style="text-align:left;">Cuando el LHC entre en funcionamiento, previsiblemente en los primeros meses de 2008, las partículas que se inyecten en su interior colisionarán aproximadamente 600 millones de veces por segundo, desencadenando la mayor cantidad de energía jamás observada en las condiciones de un laboratorio. Para los impulsores del proyecto, se trata de una de las aventuras científicas más ambiciosas y apasionantes en toda la historia de la Física. Desde luego, trabajo no les va a faltar a los investigadores de toda la comunidad científica internacional que se dedican a intentar desentrañar las partículas más elementales de la materia: se calcula que cada año, el LHC producirá tantos datos que se necesitaría una pila de CDs de una altura de 20 kilómetros para almacenar toda la información generada por sus experimentos.</p>
<p style="text-align:left;"><strong>En las entrañas subterráneas del CERN</strong></p>
<p style="text-align:left;"><a href="http://radiocontempo.files.wordpress.com/2008/08/big-bang2.jpg" target="_blank"><img class="alignleft size-thumbnail wp-image-2398" src="http://radiocontempo.wordpress.com/files/2008/08/big-bang2.jpg?w=128" alt="" width="128" height="96" /></a> <em>"El trabajo que se lleva a cabo en el CERN constituye una contribución muy importante al conocimiento de la Humanidad para comprender el mundo que nos rodea"</em>, asegura Juan Casas, un ingeniero de nacionalidad española –aunque nacido en Colombia y formado en Suiza– que ha participado en el desarrollo del LHC e hizo de guía en la visita que realizó la semana pasada EL MUNDO a las entrañas subterráneas del CERN. Son sobre todo dos inmensas preguntas, tan antiguas como la curiosidad del Homo sapiens, las que inspiran el trabajo de los científicos y técnicos que trabajan en esta impresionante caverna: ¿De qué se compone la materia de nuestro Universo? Y, ¿Cómo llegó a convertirse en lo que es? Nuestro viaje al interior de este espectacular simulador del Big Bang se inicia en el lado francés de la frontera, donde se ubica el Centro de Control del CERN, una gran sala repleta de ordenadores con enormes pantallas (tres para cada operario), que recuerda un poco a la clásica imagen de los controladores de la NASA en Houston. De hecho, la complejidad de las instalaciones y los experimentos del CERN no es menos impresionante que la de una misión espacial.</p>
<p style="text-align:left;">Aquí es donde, una vez que se ponga en funcionamiento el LHC, los técnicos deberán asegurarse de que todas las condiciones necesarias para la buena marcha del experimento estén bajo control: por ejemplo, los sistemas criogénicos que deben mantener ese inimaginable frío de 271 grados bajo cero o los campos electromagnéticos que deben asegurar que la aceleración de los haces de partículas recorran los 27 kilómetros del anillo subterráneo a un 99,99% de la velocidad de la luz.</p>
<p style="text-align:left;">Si todo sale como previsto y se cumplen todas las expectativas de los científicos, se calcula que cada segundo, un protón dará 11.245 vueltas al anillo del LHC. Teniendo en cuenta que cada haz de estas partículas tendrá una duración de 10 horas, se estima que recorrerá un total de 10.000 millones de kilómetros (suficiente para llegar hasta Neptuno y volver).</p>
<p style="text-align:left;"><strong>Un coche viajando a 1.600 kilómetros por hora<br />
</strong></p>
<p style="text-align:left;">Cuando la impresionante trayectoria de estos protones se compara con los objetos de nuestra vida cotidiana, los resultados que emergen son alucinantes: la energía requerida por el haz de protones al viajar por el acelerador es el equivalente a un coche viajando a 1.600 kilómetros por hora en el carril rápido de una autopista imposible. Otro ejemplo: la cantidad de energía almacenada en los imanes superconductores que mantendrán la temperatura a -271º sería suficiente para derretir 50 toneladas de cobre.</p>
<p style="text-align:left;">El LHC, según nos explican los técnicos en el Centro de Control, está dividido en ocho sectores de 3,3 kilómetros. De momento, sólo se ha logrado el enfriamiento de uno de estos sectores a la temperatura necesaria para llevar a cabo las colisiones que simularán las condiciones del Big Bang. "Aún queda bastante trabajo por delante", reconoce el doctor Casas, <em>"pero esperamos que para finales de este año habremos alcanzado este objetivo en los ocho sectores del acelerador"</em>.</p>
<p style="text-align:left;">El Centro de Control del CERN es también donde se vigila durante las 24 horas del día la seguridad de todo el personal que trabaja en sus instalaciones. Al ser preguntado por el peor escenario imaginable, el doctor Casas responde: <em>"Lo más grave sería una pérdida del vacío en el LHC que provocaría un escape de helio, con posible riesgo de asfixia"</em>. No obstante, Luigi Serio, el ingeniero italiano que coordina el Centro de Control le quita hierro al asunto, asegurándonos que <em>"toda la instalación tiene sistemas automáticos de seguridad muy eficaces que neutralizarían el riesgo de cualquier incidencia"</em>.</p>
<p style="text-align:left;"><strong>El detector de partículas ATLAS</strong></p>
<p style="text-align:left;">La siguiente parada de nuestro viaje en el tiempo hacia el renacimiento del Universo nos lleva a cruzar la frontera a Suiza para bajar ya a las entrañas de la caverna científica en uno de sus puntos clave: el detector de partículas ATLAS. En total, hay cuatro detectores de este tipo en el CERN –los otros tres se conocen como ALICE, LHCb y CMS–, pero el más grande y potente es el ATLAS. En su interior es imprescindible llevar en todo momento un casco de protección para evitar golpearse con la maraña de tuberías, alambres, grúas y cables que nos rodean por todas partes.</p>
<p style="text-align:left;">Al entrar en el espectacular nave del ATLAS, lo primero que choca es el ensordecedor ruido de los compresores, unos inmensos contenedores que contienen hasta 10.000 litros de helio líquido. <em>"Lo que hacemos aquí es comprimir el helio para expandirlo y enfriarlo"</em>, explica el ingeniero holandés Herman Ten Kate, nuestro guía en esta parte de la visita. <em>"Éste es uno de los procesos fundamentales que llevamos a cabo para lograr el frío que necesitamos para realizar con éxito los experimentos del LHC"</em>, asegura. Durante nuestro recorrido del ATLAS, que aún se encuentra en construcción, somos testigos de la impresionante odisea de ingeniería que supone la instalación de las inmensas piezas de este gigantesco mecano subterráneo.</p>
<p style="text-align:left;">De repente, nos quedamos anonadados al ver cómo una grua inicia el traslado de una gigantesca estructura hexagonal que a lo largo de los próximos días se introducirá por una cavidad circular para descender 90 metros e instalarse en las tripas del detector. <em>"A esa pieza ya la quedan pocos días para estar en su sitio"</em>, nos asegura Ken Tate sin inmutarse, evidentemente acostumbrado a ver este espectáculo todos los días. A continuación, llegamos al momento culminante de la visita: el ascensor en el que descendemos 90 metros a la estructura central del ATLAS, donde nos quedamos estupefactos ante los inmensos anillos metálicos en sus extremos, que ascienden a una altura de 25 metros.</p>
<p style="text-align:left;">El objetivo del ATLAS, como de los demás detectores, será identificar las partículas desconocidas que surjan de las colisiones de protones que se produzcan en el interior del anillo del LHC. Se trata de una aventura científica comparable a la de los locos pioneros que buscaban oro en el Oeste americano. <em>"Hay que tener mucha paciencia para encontrar lo que buscamos"</em>, nos dice Ten Kate. <em>"La realidad es que el 99,9% de lo que detectemos no nos va a servir para nada, pero al final esperamos comprender mucho mejor la naturaleza esencial de la materia"</em>.</p>
<p style="text-align:left;">No dejes de leer la segunda parte de este post</p>
<p style="text-align:left;"><a href="http://radiocontempo.wordpress.com/2008/08/06/el-big-bang-100-metros-bajo-tierra-segunda-parte-cuestionan-mayor-acelerador-de-particulas-%c2%bfprogreso-o-cataclismo%e2%80%8f/" target="_blank">El Big Bang 100 metros bajo tierra (segunda parte). Cuestionan mayor acelerador de partículas: ¿progreso o cataclismo?‏</a></p>
]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Calling Hydrocarbons Anonymous: Admitting my oil addiction...]]></title>
<link>http://movingimages.wordpress.com/?p=651</link>
<pubDate>Wed, 30 Jul 2008 02:10:16 +0000</pubDate>
<dc:creator>Nalaka Gunawardene</dc:creator>
<guid>http://movingimages.wordpress.com/?p=651</guid>
<description><![CDATA[On the set of Sri Lanka 2048: Living with climate change
I have finally done it&#8230;and not a mome]]></description>
<content:encoded><![CDATA[[caption id="attachment_723" align="alignnone" width="795" caption="On the set of Sri Lanka 2048: Living with climate change"]<a href="http://movingimages.files.wordpress.com/2008/07/on-the-set-of-sri-lanka-2048-living-with-climate-change.jpg"><img src="http://movingimages.wordpress.com/files/2008/07/on-the-set-of-sri-lanka-2048-living-with-climate-change.jpg" alt="Living with climate change" width="795" height="410" class="size-full wp-image-723" /></a>[/caption]<br />
I have finally done it...and not a moment too soon!</p>
<p>There I was, moderating an hour-long TV debate on Saturday evening prime time television on Sri Lanka's premier English language Channel One MTV. Our topic for this edition of <em><a href="http://www.srilanka2048.com">Sri Lanka 2048</a></em> was living with climate change. After exploring its many facets, I was beginning to wind up.</p>
<p>But not before underlining the need for us to take personal responsibility for changing our lifestyles whose   cumulative impact on the planet is significant. </p>
<p>The philosophical and political debates over climate change will continue for a long time, I said. Meanwhile, we have to live with climate change impacts that are already happening...and change how we use energy and resources so that we don't make matters any worse. </p>
<p>This means we must consume less, share more, live simply and pursue smart solutions through green technologies. Of course, at the basis of all this is finding meaningful, practical ways of kicking our addiction to oil.</p>
<p>That's when I put my hand up and admitted, on air, my own substance addiction: I am hooked on hydrocarbons, a.k.a. <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Petroleum">petroleum.</a> I'm struggling to break free from it, but it's not easy. </p>
<p>Of course, my individual addiction pales into insignificance when we look at how entire industries, sectors and countries are addicted to oil and stubbornly insist on continuing the status quo. But we must be the change we seek, so it's never too late for me to work on my oil problem. When enough of us individuals do, countries and economies will follow.</p>
<p>But people with addictions often need expert guidance, as well as to keep the company of fellow addicts who are similarly trying to kick the habit. That's why those having drinking problems find help in Alcoholics Anonymous.</p>
<p>We oil addicts could do with some organised help -- environmental activist groups, please note. And <a href="http://movingimages.wordpress.com/2007/08/01/arthur-clarkes-climate-friendly-advice-dont-commute-communicate/">Sir Arthur C Clarke </a>has already suggested the perfect name for such a movement: Hydrocarbons Anonymous. <a href="http://72.14.235.104/search?q=cache:2bwmrCf5LrYJ:www.britishcouncil.org/nsew_arthur_c_clarke.doc+Arthur+Clarke+don%27t+commute%3B+communicate&#38;hl=en&#38;ct=clnk&#38;cd=3&#38;gl=lk">Read his 2004 essay on Hydrocarbons Anonymous</a>.</p>
<p>* * * * * </p>
<p>[caption id="attachment_726" align="alignnone" width="752" caption="Nalaka Gunawardene moderates Sri Lanka 2048: Race Against Time"]<a href="http://movingimages.files.wordpress.com/2008/07/nalaka-gunawardene-moderates-sri-lanka-2048.jpg"><img src="http://movingimages.wordpress.com/files/2008/07/nalaka-gunawardene-moderates-sri-lanka-2048.jpg" alt="Race Against Time" width="752" height="500" class="size-full wp-image-726" /></a>[/caption]
<p>Here's what the promotional blurb for last weekend's show said:</p>
<p><strong><em>Sri Lanka 2048</em> looks at living with climate change: how challenges can become opportunities </strong></p>
<p>Climate change is no longer a theory; it's already happening. What awaits Sri Lanka - and how best can we adapt to live with extreme weather events, disrupted rainfall, sea level rise and other projected impacts? How can Sri Lanka play a meaningful role in mitigating further damage to the world's climate?</p>
<p>These and related questions will be raised in this week's <em>Sri Lanka 2048</em>, the series of TV debates exploring Sri Lanka's prospects for a sustainable future in the Twenty First Century. The one-hour debate, in English, will be shown on Channel One MTV from 8 to 9 pm on Saturday, 26 July 2008.</p>
<p>Titled <strong>Race Against Time</strong>, this week's debate brings together concerned Sri Lankans from academic, corporate, civil society and government backgrounds to discuss the many challenges of living with climate change. The debate looks at aspects such as promoting renewable energy to reduce our carbon emissions, and emerging opportunities for individuals, communities and businesses to adopt low carbon lifestyles and practices.</p>
<p>This week's panel comprises: Dr. W. L. Sumathipala Director, National Ozone Unit, Ministry of Environment &#38; Natural Resources;    Dr. Suren Batagoda, CEO, Sri Lanka Carbon Fund; Dr Ray Wijewardene, Eminent engineer and specialist in renewable energies; and Darshani de Silva, Environmental Specialist, World Bank Office in Colombo. The debate is moderated by TVE Asia Pacific's Director Nalaka Gunawardene.</p>
<p>The debate also seeks answers to questions such as: What niche can Sri Lanka occupy in the fast-growing global carbon market? How much money can we make from this market? What is the role of the recently established Sri Lanka Carbon Fund? Is the Clean Development Mechanism the right way forward?</p>
<p>The debate concludes with the recognition that climate Change is not just an environmental concern, but also has economic, social, political and security implications. While the philosophical and political debates over climate change will continue for a long time, everyone has to learn fast to live with it. This calls for consuming less, sharing more, living simply and pursuing smart solutions that reduce carbon emissions without compromising the quality of living. </p>
<p>Sri Lanka 2048 debates are co-produced by TVE Asia Pacific, an educational media foundation, and IUCN, the International Union for Conservation of Nature, in partnership with MTV Channel (Private) Limited. This editorially independent TV series is supported under the Raising Environmental Consciousness in Society (RECS) project, sponsored by the Government of the Netherlands.</p>
[caption id="" align="alignnone" width="630" caption="Sri Lanka 2048"]<img alt="Sri Lanka 2048" src="http://www.srilanka2048.com/Images/Sri_Lanka_2048_Eng.jpg" width="630" height="450" />[/caption]
<p>Photos by Amal Samaraweera, TVE Asia Pacific</p>
]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[L'Ultimo Teorema di Clarke]]></title>
<link>http://strategieevolutive.wordpress.com/2008/07/29/lultimo-teorema-di-clarke/</link>
<pubDate>Tue, 29 Jul 2008 13:33:12 +0000</pubDate>
<dc:creator>Davide</dc:creator>
<guid>http://strategieevolutive.wordpress.com/2008/07/29/lultimo-teorema-di-clarke/</guid>
<description><![CDATA[Il Telegraph ha pubblicato oggi un estratto dell&#8217;ultimo romanzo del compianto Arthur C. Clarke]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p><img style="cursor:0;float:right;margin-top:10px;margin-bottom:10px;margin-left:10px;" src="http://www.popsci.com/files/imagecache/article_image_large/files/articles/space1001clark_A.gif" alt="http://www.popsci.com/files/imagecache/article_image_large/files/articles/space1001clark_A.gif" width="200" height="170" />Il Telegraph ha pubblicato oggi un estratto dell'ultimo romanzo del compianto Arthur C. Clarke - scritto a quattro mani con Fredrik Pohl.<br />
Il romanzo si intitola <em><strong><a href="http://www.telegraph.co.uk/arts/main.jhtml?xml=/arts/2008/07/26/nosplit/boextract126.xml" target="_blank">The Last Theorem</a></strong></em> ed è ambientato durante le prime olimpiadi lunari.<br />
L'uscita in Gran Bretagna è imminente - noi nel frattempo ci consoliamo con questo lungo capitolo.</p>
<p>Buona lettura.</p>
<p>[immagine da www.popsci.com]</p>
]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA["Doom, DOOM, I say!!"]]></title>
<link>http://communionblog.wordpress.com/?p=474</link>
<pubDate>Thu, 24 Jul 2008 13:48:15 +0000</pubDate>
<dc:creator>Communion of Dreams</dc:creator>
<guid>http://communionblog.wordpress.com/?p=474</guid>
<description><![CDATA[A good friend sent me a link to a longish piece in the latest edition of The Atlantic titled Is Goog]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p>A good friend sent me a link to a longish piece in the latest edition of The Atlantic titled <a href="http://www.theatlantic.com/doc/200807/google" target="_blank">Is Google Making Us Stupid?</a> by author <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Nicholas_Carr" target="_blank">Nicholas Carr</a>.  It's interesting, and touches on several of the things I explore as future technologies in <a href="http://www.communionofdreams.com" target="_blank"><em>Communion of Dreams</em></a>, and I would urge you to go read the whole thing.</p>
<p>Read it, but don't believe it for a moment.</p>
<p>OK, Carr starts out with the basic premise that the human mind is a remarkably plastic organ, and is capable of reordering itself to a large degree even well into adulthood.  Fine.  Obvious.  Anyone who has learned a new language, or mastered a new computer game, or acquired any other skill as an adult knows this, and knows how it expands one's awareness of different and previously unperceived aspects of reality.  That, actually, is one of the basic premises behind what I do with <em>Communion</em>, in opening up the human understanding of what the reality of the universe actually is (and how that is in contrast with our prejudices of what it is).</p>
<p>From this premise, Carr speculates that the increasing penetration of the internet into our intellectual lives is changing how we think.  I cannot disagree, and have said as much in several of my posts here.  For about 2/3 of the article he is discussing how the hyperlinked reality of the web tends to scatter our attention, making it more difficult for us to concentrate and think (or read) 'deeply'.  Anyone who has spent a lot of time reading online knows this phenomenon - pick up an old-fashioned paper book, and you'll likely find yourself now and again wanting explanatory hyperlinks on this point or that for further clarification.  This, admittedly, makes it more difficult to concentrate and immerse yourself into the text at hand, to lose yourself in either the author's argument or the world they are creating.</p>
<p>But then Carr hits his main point, having established his premises.  And it is this: that somehow this scattered attention turns us into information zombies, spoon-fed by the incipient AI of the Google search engine.</p>
<p>Huh?</p>
<p>No, seriously, that's what he says.  Going back to the time-motion efficiency studies pioneered by <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Frederick_Winslow_Taylor" target="_blank">Frederick Winslow Taylor</a> at the turn of the last century, which turned factory workers into ideal components for working with machines, he makes this argument:</p>
<blockquote><p>Taylor’s system is still very much with us; it remains the ethic of industrial manufacturing. And now, thanks to the growing power that computer engineers and software coders wield over our intellectual lives, Taylor’s ethic is beginning to govern the realm of the mind as well. The Internet is a machine designed for the efficient and automated collection, transmission, and manipulation of information, and its legions of programmers are intent on finding the “one best method”—the perfect algorithm—to carry out every mental movement of what we’ve come to describe as “knowledge work.”</p>
<p><span class="drop">G</span>oogle’s headquarters, in Mountain View, California—the Googleplex—is the Internet’s high church, and the religion practiced inside its walls is Taylorism. Google, says its chief executive, Eric Schmidt, is “a company that’s founded around the science of measurement,” and it is striving to “systematize everything” it does. Drawing on the terabytes of behavioral data it collects through its search engine and other sites, it carries out thousands of experiments a day, according to the <em>Harvard Business Review</em>, and it uses the results to refine the algorithms that increasingly control how people find information and extract meaning from it. What Taylor did for the work of the hand, Google is doing for the work of the mind.</p>
<p>The company has declared that its mission is “to organize the world’s information and make it universally accessible and useful.” It seeks to develop “the perfect search engine,” which it defines as something that “understands exactly what you mean and gives you back exactly what you want.” In Google’s view, information is a kind of commodity, a utilitarian resource that can be mined and processed with industrial efficiency. The more pieces of information we can “access” and the faster we can extract their gist, the more productive we become as thinkers.</p>
<p>Where does it end? Sergey Brin and Larry Page, the gifted young men who founded Google while pursuing doctoral degrees in computer science at Stanford, speak frequently of their desire to turn their search engine into an artificial intelligence, a <span style="text-transform:uppercase;">HAL</span>-like machine that might be connected directly to our brains. “The ultimate search engine is something as smart as people—or smarter,” Page said in a speech a few years back. “For us, working on search is a way to work on artificial intelligence.” In a 2004 interview with <em>Newsweek</em>, Brin said, “Certainly if you had all the world’s information directly attached to your brain, or an artificial brain that was smarter than your brain, you’d be better off.” Last year, Page told a convention of scientists that Google is “really trying to build artificial intelligence and to do it on a large scale.”</p>
<p>Such an ambition is a natural one, even an admirable one, for a pair of math whizzes with vast quantities of cash at their disposal and a small army of computer scientists in their employ. A fundamentally scientific enterprise, Google is motivated by a desire to use technology, in Eric Schmidt’s words, “to solve problems that have never been solved before,” and artificial intelligence is the hardest problem out there. Why wouldn’t Brin and Page want to be the ones to crack it?</p>
<p>Still, their easy assumption that we’d all “be better off” if our brains were supplemented, or even replaced, by an artificial intelligence is unsettling. It suggests a belief that intelligence is the output of a mechanical process, a series of discrete steps that can be isolated, measured, and optimized. In Google’s world, the world we enter when we go online, there’s little place for the fuzziness of contemplation. Ambiguity is not an opening for insight but a bug to be fixed. The human brain is just an outdated computer that needs a faster processor and a bigger hard drive.</p></blockquote>
<p>Do you see the pivot there?  He's just spent over a score of paragraphs explaining how the internet has degraded our ability to concentrate because of hyperlinked distractions, but then he turns around and says that Google's increasing sophistication at seeking out information will limit our curiosity about that information.</p>
<p>No.  If anything, the ability to access a broader selection of possible references quickly, the ability to see a wider scope of data, will allow us to better use our human ability to understand patterns intuitively, and to delve down into the data pile to extract supporting or contradicting information.  This will *feed* our curiosity, not limit it.  More information will be hyperlinked - more jumps hither and yon for our minds to explore.</p>
<p>The mistake Carr has made is to use the wrong model for his analogy.  He has tried to equate the knowledge economy with the industrial economy.  Sure, there are forces at play which push us in the direction he sees - any business is going to want its workers to concentrate on the task at hand, and be efficient about it.  That's what the industrial revolution was all about, from a sociological point of view.  This is why some employers will limit 'surfing' time, and push their workers to focus on managing a database, keeping accounts balanced, and monitoring production quality.  While they are <em>at work</em>.  But that has little or nothing to do with what people do on their own time, and how the use the tools created by information technology which allow for much greater exploration and curiosity.  And for those employees who  are not just an extension of some automated process, those who write, or teach, or research - these tools are a godsend.</p>
<p>In fairness, Carr recognizes the weakness in his argument.  He acknowledges that previous technological innovations on a par with the internet (first writing itself, then the development of the printing press) were initially met with gloom on the part of those who thought that it would allow for the human mind to become lazy by not needing to hold all the information needed within the brain itself.  These predictions of doom proved wrong, of course, because while some discipline in holding facts in the brain was lost, increasing freedom with accessing information needed only fleetingly was a great boon, allowing people to turn their intellectual abilities to <em>using</em> those facts rather than just remembering them.</p>
<p>Carr ends his essay with this:</p>
<blockquote><p>I’m haunted by that scene in <em>2001</em>. What makes it so poignant, and so weird, is the computer’s emotional response to the disassembly of its mind: its despair as one circuit after another goes dark, its childlike pleading with the astronaut—“I can feel it. I can feel it. I’m afraid”—and its final reversion to what can only be called a state of innocence. <span style="text-transform:uppercase;">HAL</span>’s outpouring of feeling contrasts with the emotionlessness that characterizes the human figures in the film, who go about their business with an almost robotic efficiency. Their thoughts and actions feel scripted, as if they’re following the steps of an algorithm. In the world of <em>2001</em>, people have become so machinelike that the most human character turns out to be a machine. That’s the essence of Kubrick’s dark prophecy: as we come to rely on computers to mediate our understanding of the world, it is our own intelligence that flattens into artificial intelligence.</p></blockquote>
<p>Wrong.  Wrong, wrong, wrong.  This is a complete misreading of what happens in <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/2001:_A_Space_Odyssey_%28film%29" target="_blank">the movie</a>.  Kubrick's vision was exactly the opposite - <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/HAL_9000" target="_blank">HAL</a> was quite literally just following orders.  Those orders were to preserve the secret nature of the mission, at the expense of the lives of the crew whom he murders or attempts to murder.  That is the danger in allowing machinelike behaviour to be determinant.  Kubrick (and Arthur C. Clarke) were, rather, showing that it is the human ability to assess unforeseen situations and synthesize information to draw a new conclusion (and act on it) which is our real strength.</p>
<p>*Sigh*</p>
<p>Jim Downey</p>
<p><em>(Hat tip to Wendy for the link to the Carr essay!)</em></p>
]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[On Lilies: Sometimes It's Hard To Be a Whore]]></title>
<link>http://thegayrecluse.wordpress.com/?p=1730</link>
<pubDate>Thu, 24 Jul 2008 01:50:12 +0000</pubDate>
<dc:creator>The Gay Recluse</dc:creator>
<guid>http://thegayrecluse.wordpress.com/?p=1730</guid>
<description><![CDATA[In which The Gay Recluse retreats to the summer garden. 

Remember that post we did on that stupid N]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p><em>In which The Gay Recluse retreats to the summer garden. </em></p>
<p><a href="http://thegayrecluse.files.wordpress.com/2008/07/img_3499.jpg"><img class="alignnone size-full wp-image-1731" src="http://thegayrecluse.wordpress.com/files/2008/07/img_3499.jpg" alt="" width="500" height="375" /></a></p>
<p>Remember that <a href="http://thegayrecluse.com/2008/07/22/on-nikes-new-standard-for-homophobic-advertising/" target="_blank">post we did on that stupid Nike ad</a>?</p>
<p><a href="http://thegayrecluse.files.wordpress.com/2008/07/img_3499.jpg"><img class="alignnone size-full wp-image-1731" src="http://thegayrecluse.wordpress.com/files/2008/07/img_3499.jpg" alt="" width="500" height="375" /></a></p>
<p>Huge traffic whores that we are, we immediately sent it to <a href="http://www.queerty.com/nike-ad-gets-queer-jeers-20080722/" target="_blank">Queerty</a> and <a href="http://www.towleroad.com/2008/07/that-aint-right.html" target="_blank">Towleroad</a>, and they picked it up. And then <a href="http://joemygod.blogspot.com/2008/07/that-aint-right-nike.html" target="_blank">JoeMyGod</a> and <a href="http://gawker.com/5027779/does-nike-hate-gays-or-do-gays-hate-basketball" target="_blank">Gawker</a> did pieces, too!  And a bunch of other <a href="http://southern4life.blogspot.com/2008/07/thats-aint-right-please-they-dont-know.html" target="_blank">sites we never heard about</a>. And then -- zomg! -- <a href="http://radaronline.com/exclusives/2008/07/nike-hyperdunk-shoe-ads.php" target="_blank">Radar</a> called to interview us!</p>
<p><a href="http://thegayrecluse.files.wordpress.com/2008/07/img_3499.jpg"><img class="alignnone size-full wp-image-1731" src="http://thegayrecluse.wordpress.com/files/2008/07/img_3499.jpg" alt="" width="500" height="375" /></a></p>
<p>But guess what. A lot of the gays were upset that we criticized Nike.</p>
<p><a href="http://thegayrecluse.files.wordpress.com/2008/07/img_3499.jpg"><img class="alignnone size-full wp-image-1731" src="http://thegayrecluse.wordpress.com/files/2008/07/img_3499.jpg" alt="" width="500" height="375" /></a></p>
<p>They said we didn't understand sports. (Ha! We wish that were true.) Or were too sensitive. Or too politically correct.</p>
<p><a href="http://thegayrecluse.files.wordpress.com/2008/07/img_3499.jpg"><img class="alignnone size-full wp-image-1731" src="http://thegayrecluse.wordpress.com/files/2008/07/img_3499.jpg" alt="" width="500" height="375" /></a></p>
<p>And a lot of other mean stuff that hurt our feelings. Lolz.</p>
<p><a href="http://thegayrecluse.files.wordpress.com/2008/07/img_3499.jpg"><img class="alignnone size-full wp-image-1731" src="http://thegayrecluse.wordpress.com/files/2008/07/img_3499.jpg" alt="" width="500" height="375" /></a></p>
<p>So we fought back and called them stupid, idiotic, self-loathing, feeble-minded losers. This was a lot of hard work!</p>
<p><a href="http://thegayrecluse.files.wordpress.com/2008/07/img_3499.jpg"><img class="alignnone size-full wp-image-1731" src="http://thegayrecluse.wordpress.com/files/2008/07/img_3499.jpg" alt="" width="500" height="375" /></a></p>
<p>But omg srsly, traffic was great! It was almost as good as that time we said <a href="http://thegayrecluse.com/2008/03/18/on-the-search-for-gay-obituaries-arthur-c-clarke-the-times-version/" target="_blank">Arthur C. Clarke was a huge queen</a>.</p>
<p><a href="http://thegayrecluse.files.wordpress.com/2008/07/img_3499.jpg"><img class="alignnone size-full wp-image-1731" src="http://thegayrecluse.wordpress.com/files/2008/07/img_3499.jpg" alt="" width="500" height="375" /></a></p>
<p>But now we're exhausted. Traffic whoring is tougher than it sounds!</p>
<p><a href="http://thegayrecluse.files.wordpress.com/2008/07/img_3499.jpg"><img class="alignnone size-full wp-image-1731" src="http://thegayrecluse.wordpress.com/files/2008/07/img_3499.jpg" alt="" width="500" height="375" /></a></p>
<p>To recuperate, we're heading to the garden. The lilies are in bloom and the scent is intoxicating.</p>
<p><a href="http://thegayrecluse.files.wordpress.com/2008/07/img_3499.jpg"><img class="alignnone size-full wp-image-1731" src="http://thegayrecluse.wordpress.com/files/2008/07/img_3499.jpg" alt="" width="500" height="375" /></a></p>
<p>For a second we forget how much we hate everyone, and how much they hate us.</p>
<p><a href="http://thegayrecluse.files.wordpress.com/2008/07/img_3499.jpg"><br />
</a></p>
]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[[26.12%] Ένα βήμα παραπέρα]]></title>
<link>http://elasticrash.wordpress.com/?p=45</link>
<pubDate>Wed, 23 Jul 2008 13:32:10 +0000</pubDate>
<dc:creator>tougo</dc:creator>
<guid>http://elasticrash.wordpress.com/?p=45</guid>
<description><![CDATA[Δεν γράφω πολύ τελευταία και αυτά τα λίγα που γράφω γίν]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p>Δεν γράφω πολύ τελευταία και αυτά τα λίγα που γράφω γίνονται όλο και πιο ανούσια. Βέβαια τι να περιμένει κανείς από κάποιον που διάνυει μια σχετικά ανούσια περίοδο, με ελάχιστες εξελίξεις στην προσωπική και ψυχολογική ζωή του.</p>
<p>Τουλάχιστον μπορώ να προτείνω κάποια βιβλία που διαβάζω τελευταία.</p>
<p>Πριν 10 μέρες τελειώσα το Rendezvous with Rama του Arthur C. Clarke το οποίο το βρήκα "ιδιαίτερα" καταπληκτικό, ειδικά αν κάποιος αναλογιστεί ότι γράφτηκε το 1972. Πρόκειτε για βιβλίο επιστημόνικής φαντασίας και έχει να κάνει με την πρώτη επαφή των "γήινων" με ένα αντικείμενο/διαστημόπλοιο από εξωγήινο πολιτισμό.</p>
<p>Αυτη την στιγμή διαβάζω το δεύτερο μέρος με τίτλο RAMA II. Περισσότερα αφου το τελειώσω, ώς τώρα φαίνεται αρκετά καλό αλλά σε τελιώς άλλο ύφος, πιθανότατα επίδη ο Arthur C. Clarke το έγραψε σε συνεργασία με τον Gentry Lee.</p>
<p>Ακόμα διαβάζω το The Player of Games του Iain M. Banks αλλά μιας και δεν έχω μπεί ακόμα στο "ζουμί" δεν θέλω να εκφέρω αυτή την στιγμή κάποια γνώμη.</p>
<p>^_^</p>
]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[A Good Quote]]></title>
<link>http://homeward.wordpress.com/?p=458</link>
<pubDate>Tue, 22 Jul 2008 04:43:18 +0000</pubDate>
<dc:creator>norajean</dc:creator>
<guid>http://homeward.wordpress.com/?p=458</guid>
<description><![CDATA[
I&#8217;m still reading &#8220;Beyond UFOs,&#8221; by Jeffrey Bennett, which is a scientific approa]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p><img class="alignnone" src="http://geology.com/nasa/universe-pictures/serpens-constellation.jpg" alt="" width="237" height="210" /></p>
<p>I'm still reading "Beyond UFOs," by Jeffrey Bennett, which is a scientific approach to whether there might be life on other planets.  He heads each chapter with a quote and I found this one to be particularly nice from some man named Arthur C. Clarke:</p>
<blockquote><p>Sometimes I think the universe is full of life and sometimes I don't.  Either way is equally amazing.</p></blockquote>
]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Wasn't that a plot point . . . ?]]></title>
<link>http://communionblog.wordpress.com/?p=465</link>
<pubDate>Sun, 20 Jul 2008 15:20:54 +0000</pubDate>
<dc:creator>Communion of Dreams</dc:creator>
<guid>http://communionblog.wordpress.com/?p=465</guid>
<description><![CDATA[I just came across an interesting idea from Michael Benson in the Washington Post last weekend:
Send]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p>I just came across an interesting idea from Michael Benson in the Washington Post last weekend:</p>
<blockquote><p><a href="http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2008/07/11/AR2008071102394.html">Send It Somewhere Special</a></p>
<p>Consider the International Space Station, that marvel of incremental engineering. It has close to 15,000 cubic feet of livable space; 10 modules, or living and working areas; a Canadian robot arm that can repair the station from outside; and the capacity to keep five astronauts (including the occasional wealthy rubbernecking space tourist) in good health for long periods. It has gleaming, underused laboratories; its bathroom is fully repaired; and its exercycle is ready for vigorous mandatory workouts.</p>
<p>The only problem with this $156 billion manifestation of human genius -- a project as large as a football field that has been called the single most expensive thing ever built -- is that it's still going nowhere at a very high rate of speed. And as a scientific research platform, it still has virtually no purpose and is accomplishing nothing.</p>
<p>* * *</p>
<p>Send the ISS somewhere.</p>
<p>The ISS, you see, is already an interplanetary spacecraft -- at least potentially. It's missing a drive system and a steerage module, but those are technicalities. Although it's ungainly in appearance, it's designed to be boosted periodically to a higher altitude by a shuttle, a Russian Soyuz or one of the upcoming new Constellation program Orion spacecraft. It could fairly easily be retrofitted for operations beyond low-Earth orbit. In principle, we could fly it almost anywhere within the inner solar system -- to any place where it could still receive enough solar power to keep all its systems running.</p></blockquote>
<p>Like I said, interesting.  But problematic - the ISS wasn't constructed to provide adequate protection from radiation (the orbit it occupies is within the Earth's protective <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Magnetosphere">magnetosphere</a>), and therefore would need to be retrofitted extensively to protect inhabitants on a long-distance voyage.  It would likely also need retrofitting to reinforce the many joints where components have been mounted together, since these were not designed to withstand significant stress from propulsion.  I think Mr. Benson may have underestimated these problems and costs.</p>
<p>But it is still an interesting idea.  Unfortunately, it's not original.  Well, not exactly.  Like so many things related to our early exploration in space, something similar was proposed by <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Arthur_C._Clarke" target="_blank">Arthur C. Clarke</a> over 25 years ago.  Yes, about 15 before construction began on the ISS.   It is a plot point in his novel <em><a href="http://en.wikipedia.org/wiki/2010:_Odyssey_Two" target="_blank">2010: Odyssey Two</a></em> (the  book differs significantly from the movie <a href="http://www.imdb.com/title/tt0086837/" target="_blank">2010</a>, so you may not have come across it).  In the book, a Chinese space station under construction in LEO surprisingly reveals itself to be an interplanetary craft, and takes off for Jupiter, getting the jump on both the American and Soviet missions planned to investigate the monolith in orbit there.</p>
<p>Just a little factoid for a Sunday morning.</p>
<p>Jim Downey</p>
]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Los próximos inquilinos | un cuento de Arthur C. Clarke]]></title>
<link>http://uncubodecolornaranja.wordpress.com/?p=16</link>
<pubDate>Sun, 20 Jul 2008 12:00:47 +0000</pubDate>
<dc:creator>antonego85</dc:creator>
<guid>http://uncubodecolornaranja.wordpress.com/?p=16</guid>
<description><![CDATA[ 
Se ha exagerado enormemente la cantidad de científicos locos que desean conquistar el mundo —d]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p> </p>
<p>Se ha exagerado enormemente la cantidad de científicos locos que desean conquistar el mundo —dijo Harry Purvis, mirando reflexivamente su cerveza—. En realidad sólo recuerdo haber conocido a uno.</p>
<p>—Entonces no debían de ser muchos —comentó Bill Temple con cierta acritud—. Esas cosas no se olvidan fácilmente.</p>
<p>—Supongo que no —repuso Harry con aquel aire de inocencia tan desconcertante para sus críticos—. Y de hecho, aquel científico no estaba realmente loco. Pero sin duda estaba dispuesto a conquistar el mundo. O para ser más preciso, a permitir que el mundo fuese conquistado.</p>
<p>—¿Y por quién? —preguntó George Whitley—. ¿Por los marcianos o por los conocidos hombrecitos verdes de Venus?</p>
<p>—Por ninguno de ellos. Estaba colaborando con alguien de mucho más cerca de casa.</p>
<p>Comprenderéis lo que esto significa cuando os diga que era un mirmecólogo.</p>
<p>—¿Un qué? —preguntó George.</p>
<p>—Déjele continuar con su relato —lo amonestó Drew, desde el otro lado del mostrador—. Son más de las diez, y si esta semana no están todos fuera a la hora de cerrar, me cerrarán el local.</p>
<p>—Gracias —dijo Harry, con dignidad, tendiéndole su vaso para que lo llenase de nuevo—. Todo esto ocurrió hace casi dos años, cuando estaba en una misión en el Pacífico. Fue un asunto muy secreto, pero en vista de lo que ha ocurrido desde entonces no hay ningún mal en hablar de ello. Tres científicos fuimos llevados a cierto atolón del Pacífico, a menos de mil seiscientos kilómetros de Bikini, y se nos dio una semana para<br />
montar un equipo de detección. Desde luego, estaba destinado a no perder de vista a nuestros buenos amigos y aliados cuando empezaron a jugar con las reacciones termonucleares; de hecho, a recoger algunas migajas de la mesa de la Comisión de Energía Atómica. Los rusos estaban haciendo lo mismo, naturalmente, y en ocasiones nos tropezábamos los unos con los otros y ambos bandos pretendíamos que estábamos allí por nuestra cuenta.</p>
<p>»Se pensaba que aquel atolón estaba deshabitado, pero esto era un gran error. En realidad tenía una población de varios cientos de millones.</p>
<p>—¿Qué? —exclamaron todos.</p>
<p>—Varios cientos de millones —repitió tranquilamente Purvis—, de los cuales sólo un individuo era humano. Lo conocí un día que fui tierra adentro para echar un vistazo al panorama.</p>
<p>—¿Tierra adentro? —preguntó George Whitley—. Creí que habías dicho que era un atolón. ¿Cómo puede un anillo de coral...?</p>
<p>—Era un atolón muy grande —dijo Harry con firmeza—. Y además, ¿quién está contando esto?</p>
<p>Esperó un momento, con aire desafiante, para recobrar el hilo del relato.</p>
<p>—Caminaba por la orilla de un delicioso riachuelo, a la sombra de los cocoteros, cuando me sorprendió ver una rueda hidráulica, que parecía muy moderna y que accionaba una dinamo. Si hubiese sido más sensato, habría tenido que dar media vuelta e informar a mis compañeros; pero no pude resistir la curiosidad y decidí hacer un reconocimiento por mi cuenta. Recordé que todavía se pensaba que por aquellos lugares había tropas japonesas que no sabían que la guerra había terminado; pero esta explicación parecía bastante improbable.</p>
<p>»Seguí el cable eléctrico hasta lo alto de una cuesta y vi que al otro lado había un edificio bajo y enjalbegado, levantado en un gran claro. En todo el claro había altos e irregulares montículos de tierra, unidos entre sí por una red de alambres. Era una de las cosas más desconcertantes que jamás había visto, y me quedé allí durante diez minutos, mirante y tratando de descubrir lo que pasaba. Pero cuanto más miraba, menos sentido le encontraba a todo aquello.</p>
<p>»Estaba pensando en lo que tenía que hacer, cuando un hombre alto y de cabellos blancos salió del edificio y se acercó a uno de los montículos. Llevaba una especie de aparato y unos auriculares colgados del cuello, por lo que imaginé que estaba utilizando un contador Geiger. Sólo entonces me di cuenta de lo que eran aquellos altos montículos. Eran termiteros..., unos rascacielos, en relación con sus constructores, mucho más altos que el Empire State Building, y en los que viven las llamadas hormigas blancas.</p>
<p>»Observé con el mayor interés, aunque totalmente desconcertado, cómo el viejo científico insertaba su aparato en la base del termitero, escuchaba atentamente durante un instante y volvía después al edificio. Pero esta vez era tanta mi curiosidad que decidí revelar mi presencia. Fuera lo que fuese lo que allí se estaba investigando, estaba claro que nada tenía que ver con la política internacional; yo era por tanto el único que tenía algo que ocultar. Veréis más adelante lo equivocado que estaba.</p>
<p>»Grité para llamar la atención y descendí la cuesta agitando los brazos. El desconocido se detuvo y me miró: no parecía particularmente sorprendido. Al acercarme, observé que tenía un bigote descuidado que le daba un aspecto ligeramente oriental. Tendría unos sesenta años y caminaba muy erguido. Aunque sólo llevaba unos pantalones cortos, parecía tan digno que me sentí bastante avergonzado de mi ruidosa aparición.</p>
<p>»—Buenos días —saludé en tono de disculpa—. No sabía que hubiese alguien en esta isla. Yo formo parte de un... equipo científico que trabaja en el otro lado.</p>
<p>»Al oír esto, al desconocido se le iluminaron los ojos.</p>
<p>»—¡Ah, un compañero científico! —dijo en un inglés casi perfecto—. Encantado de conocerle. Entremos en la casa.</p>
<p>»Lo seguí de buen grado pues tenía bastante calor después de mi caminata, y vi que el edificio no era más que un gran laboratorio. En un rincón había una cama y un par de sillas, así como un hornillo y uno de esos lavabos plegables que utilizan los que hacen camping. Parecían los únicos objetos que empleaba en su vida cotidiana. Pero todo estaba limpio y aseado: mi desconocido amigo parecía un recluso, pero creía en las<br />
apariencias.</p>
<p>»Me presenté y, como había esperado, él hizo lo propio. Era un tal profesor Takato, biólogo de una importante universidad japonesa. No parecía japonés, salvo por el bigote que he mencionado. Con su actitud digna y erguida me recordaba a un viejo coronel de Kentucky a quien había conocido tiempo atrás.</p>
<p>»Después de ofrecerme un vino raro pero refrescante, nos sentamos y estuvimos conversando durante un par de horas. Como la mayoría de los científicos, parecía encantado de estar con alguien que podría apreciar su trabajo. Realmente me interesan más la física y química que la biología, pero la investigación del profesor Takato me pareció fascinante.</p>
<p>»Como supongo que no sabéis mucho de termitas, os recordaré las principales características. Son unos de los insectos sociales más evolucionados y viven en numerosísimas colonias en los trópicos. No pueden soportar el tiempo frío y, aunque parezca extraño, tampoco la luz directa del sol. Cuando tienen que ir de un lugar a otro, construyen pequeños caminos cubiertos. Parecen tener algún desconocido y casi instantáneo medio de comunicación y, aunque la termita individual es bastante inútil y torpe, toda la colonia se comporta como un animal inteligente. Algunos escritores han hecho comparaciones entre el termitero y el cuerpo humano, que también está compuesto de células vivas individuales que forman una entidad muy superior a las unidades básicas. A las termitas se las llama con frecuencia "hormigas blancas” pero esto es absolutamente incorrecto ya que no son hormigas sino una especie de insecto muy diferente. ¿O debería decir "género"? No entiendo mucho de estas cosas...</p>
<p>»Disculpad esta pequeña conferencia, pero cuando hube escuchado a Takato durante un rato empecé a entusiasmarme realmente con las termitas. ¿Sabíais por ejemplo que no sólo cultivan huertos sino que tienen también vacas (insectos vacas, naturalmente) y que las ordeñan? Son unos diablillos muy refinados, aunque lo hagan todo por instinto.</p>
<p>»Pero será mejor que os diga algo sobre el profesor. Aunque estaba solo en aquel momento y llevaba varios años viviendo en la isla, tenía varios ayudantes que le traían equipo desde el Japón y lo ayudaban en su trabajo. Su primera gran hazaña fue hacer con las termitas lo que Von Frische había hecho con las abejas: aprender su lenguaje. Era mucho más complicado que el sistema de comunicación que emplean las abejas y que, como probablemente sabéis, se funda en el baile. Comprendí que la red de alambres que enlazaban los termiteros con el laboratorio, no sólo permitía al profesor Takato escuchar a las termitas cuando hablaban entre ellas sino también comunicarse con ellas. Esto no es tan fantástico como parece, si se emplea la palabra "hablar" en su sentido más amplio. Nosotros hablamos a muchos animales, no siempre con la voz sino por otros medios. Cuando se arroja un palo a un perro, esperando que corra a buscarlo, es una manera de hablar, un lenguaje por signos. Deduje que el profesor había inventado alguna clase de lenguaje en clave que las termitas comprendían, aunque no supe hasta qué punto era eficaz para comunicar ideas.</p>
<p>»Volví allí cada día, siempre que tenía un rato libre, y al cabo de una semana nos habíamos hecho buenos amigos. Tal vez os sorprenderá saber que oculté estas visitas a mis colegas, pero la isla era muy grande y cada cual tenía mucho que explorar. Yo tenía la impresión de que el profesor Takato me pertenecía, y no quería exponerlo a la curiosidad de mis compañeros. Éstos eran unos personajes bastante toscos, graduados en alguna universidad provinciana como Oxford y Cambridge.</p>
<p>»Me satisface decir que pude prestar cierta ayuda al profesor, reparando su radio y ajustando algunos de sus aparatos electrónicos. Él empleaba trazadores radiactivos para seguir a termitas individuales. En realidad, estaba siguiendo a una de ellas con un contador Geiger cuando le vi por primera vez.</p>
<p>»Cuatro o cinco días después de conocernos, sus contadores empezaron a volverse locos, y el equipo que habíamos montado, comenzó a vacilar en sus grabaciones. Takato adivinó lo que había sucedido; nunca me había preguntado exactamente qué estaba yo haciendo en las islas, pero creo que lo sabía. Cuando lo saludé, puso en marcha sus contadores y me hizo escuchar el zumbido de las radiaciones. Se había producido alguna fuga radiactiva, no peligrosa, pero suficiente para armar aquel alboroto.</p>
<p>»—Creo —dijo suavemente— que sus físicos se están divirtiendo de nuevo con sus juguetes; y esta vez son muy grandes.</p>
<p>»—Temo que tiene usted razón —respondí. No estaríamos seguros hasta que las señales hubiesen 